19 de octubre 1993:
Vs. es el nombre del segundo álbum de la banda estadounidense Pearl Jam, grabado en marzo de 1993 y lanzado ese mismo año. “Vs.” también fue el primer álbum producido por Brendan O’Brien, quien se convertiría en productor de cabecera durante varios álbumes más.
Este álbum tiene un sonido mucho más crudo y quizá con menos cohesión comparado con su predecesor “Ten”. A pesar de esto se ha convirtió en uno de los álbumes fundamentales del grupo.
Bajo la premisa de sacudir un importante golpe a la gente que buscaba otros intereses de los integrantes de la banda que no fuera la música y como una atención a sus fans, nació “Vs.”.
Desde la misma portada se puede apreciar cómo se sentía la banda en ese momento: como animales enjaulados dispuestos a romper esa jaula y armar mucho ruido. Esa rabia y furia se hace palpable desde el primer segundo, cuando suena “Go” y se oye esas características Jams de puro Rock, pero destilando una mayor suciedad en su sonido. Pearl Jam estaban deseando hacer ruido, y vayan si lo hicieron, pero de forma muy deleitosa.
Aunque después suena “Animal”, otro corte de mucha fuerza y contundencia, no todo en este trabajo es rock basto y furioso. También está una de las piezas más delicadas y más bellas de Pearl Jam, “Daughter”. Es esa balada que se podría escuchar millones de veces pero que no deja de maravillar, porque la interpretación de Eddie Vedder a la voz, sin menospreciar el estupendo trabajo instrumental de la formación rítmica, es la definición sonora del amor.
El recrudecimiento de su fórmula bien vino propiciado por el fichaje de su nuevo productor, Brendan O’Brien, quien supo aprovechar este descontento por el que se encontraba la banda en beneficio de esta. Supo manejar este sonido para evidenciar el tema central del álbum, que no es otro que el descontento y el conflicto, tanto por el color de la piel (“W.M.A.”), como de la incohesión y desorden del ser humano (“Rats”).
El conjunto cuenta con la mayor parte de la solidez con la que contaba Ten, pero el grupo se permite darse más rienda suelta, dejando que la coherencia disminuya pero sin perder ni un ápice de calidad. Así seguimos encontrando canciones espectaculares como “Blood”, con una auténtica exhibición de Vedder con el micro, desgañitándose como si le fuera la vida en ello, y la sobresaliente “Rearviewmirror”, la cual se entiende porque es una de las mejores canciones del conjunto con solo escuchar ese extraordinario riff de guitarra, Vedder aflorando sus ansias de libertad y rebeldía ante la figura autoritaria en las letras, que vuelve a cantar estupendamente, como en todo el conjunto.
Haciendo mención a ese magnífico álbum, tenemos el cierre tan bien ejecutado por la banda con “Leash” y sobre todo, “Indifference”, que contrasta fuertemente con el conjunto potente y sucio ofreciendo la cara más pausada y experimental de la banda con un resultado impecable. Aunque para Pearl Jam parezca que el éxito les llegó de manera temprana, este sin duda estaba justificado, ya que se trata de un grupo fuera de lo común y con mucha ambición. Además de contar con una solidez y madurez impropias de una banda tan joven.







