El transistor reemplazó al aparatoso y poco fiable tubo catódico en los amplificadores. No solo funcionaba mejor, sino que también era mucho más pequeño, lo que hizo posible disminuir drásticamente el tamaño de radios y tocadiscos. Además permitió reducir notablemente el uso de energía, por lo que las pilas se convirtieron en una opción factible como fuente energética. Aunque los primeros transistores se utilizaron en calculadoras, enseguida se aplicaron a las radios. El radio transistor se anunció el 18 de octubre de 1954, y comercializado hasta 1955.
Quizás no tenía la calidad de sonido de los modelos de mesa, de mayor tamaño, pero era transportable y más económica. Resultaba especialmente atractiva a los jóvenes y se convirtió en parte esencial de la cultura adolescente de finales de la década de 1950 y comienzos de la de 1960. Los transistores también se utilizaban en las radios de los coches y en pequeños radiocasetes, lo que permitió a la gente llevar consigo el entretenimiento allá donde fuera.
Ya que no era necesario estar en casa para disfrutar la música, muchos jóvenes oyeron por primera vez las canciones populares en transistores (y la radio AM, mientras paseaban en sus coches). El radio transistor fue la herramienta más importante de difusión del rock ´n´ roll y del R&B. De hecho, en la década de 1960, las compañías discográficas más importantes, como Motown, y fabricantes de éxitos, como Phil Spector, mezclaron sus grabaciones para ajustarlas a la baja fidelidad de estas máquinas y así hacerlas más atractivas.







