9 noviembre 1967
Desde que la música demostrara ser lo bastante importante como para llenar artículos, había existido el periodismo especializado en rock and roll. Sin embargo, los escritores y editores no solían ser seguidores del género y en muchos casos incluso sentían desprecio por él. A mediados de la década de 1960, llegaron las revistas para fans del rock y el pop, pero trataban los temas de forma frívola y a menudo sólo incluían cotilleos, algo que, probablemente, complacía a los músicos de la época.
Llegado 1967, los músicos de rock estaban hechos con otras ideas, no sólo por su implicación social, sino porque eran conscientes de su poder a la hora de modelar las percepciones de su joven -pero no tonto- público. Jann Wenner y Ralph J. Gleason La se dieron cuenta que la música y sus fans habían crecido, por lo que lazaron la revista Rolling Stone, que recibió su nombre en parte por una canción de Bob Dylan y por el tema de Muddy Waters.
La revista se publicó por primera vez el 9 de noviembre de 1967 y aunque surgía del movimiento hippie de San Francisco, aplicó estándares serios de periodismo en la escritura y la edición, mantuvo a distancia las discográficas, evitó políticas radicales y su formato original, ni siquiera admitía publicidad. Cubría noticias de rock de la misma forma en que las mejores publicaciones de jazz abordaban este género, con la ventaja de que el rock tenía una relevancia social de la que el jazz carecía, de ahí la inclusión de artículos sobre cuestiones políticas que se consideraban relacionadas con el rock.
Rolling Stone se identificó con la contracultura y se alejó de la prensa clandestina de la época, dejando huella por reportajes políticos como los del periodista extremo Hunter S. Thompson a principios de los años 70, así como la portada y los artículos principales son ilustrados por fotógrafos de renombre, como Annie Leibovitz. El éxito de la revista le valió incluso una canción de Dr. Hook & the Medicine show escrita por Shel Silverstein: “Cover of the Rolling Stone”.
En los años 80, aunque escritores clásicos de las dos últimas décadas como Lester Bangs seguían junto a Thompson, la revista adoptó valores corporativos que evitaban con anterioridad, como por ejemplo pruebas de drogas a los empleados. Además, la redacción de Rolling Stone pasó a Nueva York para estar más cerca de la industria de la publicidad. Iggy Pop, Bono, Tom Wolfe y Ken Kesey escribieron para ella y se empezaron a publicar listados de los más grandes de todos los tiempos.
A principios del año 2000, se enfrentó a decadentes ingresos y competencia de revistas como Maxim o FHM, pero Rolling Stone se reinventó tomando posiciones en cuestiones políticas internacionales -la situación de Oriente Medio, el calentamiento global o la economía- y apuntó a lectores más jóvenes.
En el mercado estadounidense, la revista se edita quincenalmente, mientras que las ediciones extranjeras son mensuales y permiten una mirada más local a la música. En México, hasta mayo de 2009, Rolling Stone era publicada por Editorial PROGRESA y a partir de diciembre de ese mismo año, salió a la venta bajo la editorial Punto Angular.







