El 21 de agosto de 1965 The Turtles entró al top 40 de Billboard con una alegre versión pop del éxito de Bob Dylan “It Ain´t Me Baby”, con los días llegaron al top 10 y fue en ese momento cuando se confirma la unión de dos géneros opuestos.
Durante 1963, el folk se consideraba música de adultos y el rock, un ícono de adolescentes. Pero llegando 1965, ambos estilos se fusionaron dando lugar a algo que ninguno de los dos por separado podría lograr. A mediados de ese año, The Byrds realiza “Mr. Tambourine Man”, una mezcla del estilo de The Beatles y el de Bob Dylan, despertando un gran interés entre el público.
A partir de entonces, muchos artistas folk comenzaron a añadir guitarras eléctricas y batería a temas que originalmente eran acústicos.
El mismo Dylan apostó por el sonido eléctrico, primero en el estudio y luego en directo, aunque ganó indignación por parte de algunos de sus seguidores, ya que decían que su folk estaba contaminado. Sin embargo, a finales de 1965, sus canciones se versionaron tanto como las de Lennon y McCartney.
El legado más importante del folk-rock fue la introducción de un nuevo tipo de letras más profundas y sofisticadas en la música rock, tanto en temas de contenido social como surrealistas o introspectivos.







