Empecemos por conocer un poco la historia de la primera fotografía; la realizó Joseph Nicéphore Niépce, lograda con una placa recubierta de plata en 1826, la llamó Vista desde la ventana en Le Gras. Niépce falleció en 1833 sin que su creación fuera divulgada, por lo que su socio comercial – Louis Daguerre– aprovechó la necesidad económica del hijo de Niépce para comprar el invento y venderlo con su nombre.
El antecedente más antiguo que se tiene registrado es la cámara oscura que implementó el imperio chino hace 2 mil 500 años, popularizada en el siglo XVI.
La fotografía consiste básicamente en una forma de captar un instante único e irrepetible en el tiempo; y celebrando su día internacional, mencionaremos el trabajo del gran fotógrafo Bob Gruen.
Luego de que su madre le comprara su primera cámara siendo un niño, se convirtió en el fotógrafo oficial de su familia. Así aprendió a capturar los momentos más hermosos e interesantes.
Desde que se dedicó por completo a la fotografía, comenzó a conseguir trabajos cada vez más trascendentes. Se fue de gira con Led Zeppelin, Sex Pistols, Queen y los Rolling Stones. Los músicos se sentían cómodos con él ya que su empleo era también una pasión. No los fastidiaba, no los hacía posar para fotos artificiales; solo esperaba por el momento adecuado para accionar el obturador de su cámara.
Es difícil imaginar a un fotógrafo de celebridades que sea capaz de retratar sus momentos más íntimos e icónicos de manera que queden guardados para la posteridad y que los artistas queden satisfechos con sus imágenes.
Bob Gruen ha logrado esta hazaña varias veces en su vida con una cantidad innumerable de bandas y artistas reconocidos.
Su larga amistad con John Lennon y Yoko Ono le permitió capturar gran parte de la vida de la pareja, años antes del trágico asesinato del músico. Durante ese tiempo tomó sus fotos más famosas, las cuales se convirtieron en joyas inmortales de la cultura popular universal.







