Las Montoneras busca visibilizar la obra de compositoras: Alma A. Rodríguez

Primera mujer saxofonista titulada en la Facultad de Música de la UNAM, encabeza la agrupación, enfocada en crear piezas originales.

Encabezar revueltas con las ideas y prácticas artísticas, pero siempre en conjunto y visibilizando el trabajo de las mujeres es el eje del colectivo Las Montoneras.

Integrada por iniciativa de la saxofonista Alma A. Rodríguez, la agrupación busca ofrecer un escaparate a las mujeres, así como difundir su amplio espectro artístico.

A casi un año de su formación, sus proyectos giran en torno a la creación e interpretación de música original, así como a la investigación en torno a la contemporaneidad de la mujer en el ámbito artístico.

Las Montoneras ha evolucionado en un espacio seguro para compartir experiencias y reflexiones en torno al quehacer musical como mujeres, explicó en entrevista Alma A. Rodríguez fundadora del colectivo cuyo nombre, comentó, proviene del mexicanismo montoneros, que se refiere a quien provoca una lucha rodeado de sus partidarios.

Artistas e investigadoras

En realidad, Las Montoneras, se ha enfocado, en conjuntar y fomentar la colaboración entre artistas e investigadoras con el objetivo de que tanto su labor creativa como la de otras mujeres sea visibilizada, difundida y apreciada, aseguró Rodríguez, primera mujer saxofonista titulada de la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El colectivo está formado, además, por Lorena Ruiz (percusionista), Nora Romero (fagotista), Maby Muñoz Hénonin (pianista), Frida Montenegro (saxofonista), Maglog Orozco (compositora y actriz), Guadalupe Perales Reyes (guitarrista), Lucía Esnaurrizar (compositora, ilustradora y ensayista), Nubia Melina Jaime Donjuan (violonchelista, compositora y arreglista), Jimena Contreras (compositora), Gabriela Maravilla (compositora) y Aleyda Moreno, cuya creación artística se centra en la relación timbre-color en la música y en la evocación de imágenes audiovisuales para crear atmósferas sensoriales.

Alma A. Rodríguez, quien con regularidad es invitada por las orquestas Sinfónica Nacional, la Filarmónica de la UNAM y la Sinfónica de la Universidad de Guanajuato, ha ganado concursos internacionales, además de presentarse en foros de México y el resto de Latinoamérica, así como de Europa y Asia.

Rodríguez contó: La agrupación nació en 2017, en una primera etapa, junto con una colega del posgrado de interpretación en Música de la UNAM; ambas teníamos la inquietud sobre cómo funcionaba la presencia de las mujeres en el ámbito de este arte, pero observamos que ninguna de las dos habíamos tocado música de compositoras, sino sólo la hecha por hombres.

A raíz de múltiples cuestionamientos acerca de la escasa presencia de las mujeres en la música mexicana y su papel en la sociedad y en el medio artístico, encabezamos un proyecto, en el cual hombres crearon piezas para mujeres, pero la inquietud siguió… y lancé una convocatoria en redes sociales, durante la pandemia, enfocada a compositoras y así logré la comunicación con cinco.

Más repertorio para el sax.

Ésa es la génesis de un proyecto enfocado en que dichas autoras compusieran obras para saxofón, porque uno de los motivos de la creación de este colectivo, es que el repertorio para este instrumento incluya a más mujeres, pues 95 por ciento del listado del catálogo existente en México es de hombres; es decir, hay ocho nombres de mujeres, cuando tenemos al menos 200 obras compuestas.

Después, recordó, se fueron integrando las 12 mujeres que conforman Las Montoneras, en el que hay compositoras, investigadoras e interpretes; con ellas, se volvió más interesante y completo. Nuestra intención es seguir creciendo y hacer visible el trabajo de las compañeras.

Ahora, agregó Rodríguez, “tenemos un programa de radio en Opus 94 del IMER, titulado Nada clásicas, el cual funciona para compartir música de mexicanas, ya sea de compositoras o intérpretes; esa a la que nadie hace caso ni conoce”.

Cada miércoles, ya llevamos 15 emisiones, añadió, hemos hablado y explorado de todo; por ejemplo, de música del siglo pasado y antepasado, para cine o videojuegos, así como tradicional, académica o de improvisadoras. Realmente, son muy variados los géneros que programamos, pero con mujeres de todo el país.

Rodríguez, quien también forma parte del Cuarteto Latinoamericano de Mujeres Saxofonistas, continuará trabajando con Las Montoneras para producir música, pues en menos de un año tenemos cinco obras originales y algunas de esas colaboraciones se encuentran en la plataforma de YouTube, y tal vez, más adelante se podrán escuchar por Spotify o en una producción discográfica.

De la Galería de los compositores dramáticos modernos: Berlioz

Este sábado 11 de septiembre, “Notas y Claves” presentó la sexta emisión de la serie “De la Galería de los compositores dramáticos modernos” con obras de Héctor Berlioz (1792-1868). Las selecciones fueron: 1.- “El Canto Sagrado” en la versión original para sexteto de alientos reconstruida Guillaume Guillon. 2.- “Trío de los jóvenes israelitas” del oratorio “La Infancia de Cristo” para 2 flautas y arpa 3.- Selección de obras corales: Sara la bañista, Canción para beber, Canto sacro, La despedida de los pastores, Plegaria de las mañanas, Canto guerrero, La trampa, Elena (Melodía irlandesa) y El vino de Siracusa. Interpretaron: Ensamble Saxback; Marc Grauwels y Claudi Arimani en las flautas y Annie Lavosier en el arpa, así como el Coro de la Orquesta Nacional de Lyon dirigido por Bernard Tetu.

Entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1821 | Relatos e Historias en México Visitar Autor: Krause, Johansen

La consumación de la Independencia

En el curso de siete meses, la iniciativa independentista, surgida de un acuerdo básico entre un núcleo realista y otro insurgente creció, y para agosto de 1821, la separación de la metrópoli era un hecho. ¿Cómo se llegó a ese estado de cosas? ¿Cómo se compuso el Ejército Trigarante? ¿Quiénes son sus líderes?
¿Cómo se tejen alianzas y acuerdos?
Historia en Vivo trae todo lo que sucedió para llegar a la consumación de la independencia, hace 200 años.

Mikis Theodorakis: nos ha abandonado el maestro del Justo Medio

El compositor griego murió el 2 de septiembre a los 96 años. Como músico, supo unir la composición clásica con los ritmos populares de su país. En política, se alejó de los extremos.

Si bien la mayoría recordará a Mikis Theodorakis como el compositor de la banda sonora de la película Zorba el Griego, su verdadera contribución a su amada Grecia y al mundo fue actuar como el guardián de lo que Aristóteles definió como el “Justo Medio”. Para el padre de la filosofía, el mundo y los seres humanos sólo podían alcanzar la felicidad en la medida en que mantenían un estricto equilibrio entre el vicio y la virtud. O, como lo dijo claramente, “la virtud está en el justo medio entre dos vicios, el del exceso y el de la deficiencia”.

De hecho, la vida de Theodorakis practicó con maestría el equilibrio entre extremos. Como músico fue entrenado en el más estricto concepto clásico de la música por Olivier Messiaen. Sin embargo, supo unir la composición clásica y los ritmos populares que forman parte del folclore de Grecia y que solo estaban presentes en reuniones familiares o en las oscuras salas de baile del inframundo. Esta música tiene un instrumento clave, el bouzouki, que parece un laúd de cuello largo y produce ese sonido distintivo de la música griega que nos recuerda a las olas de cristal del mar Egeo.

Su búsqueda del Justo medio fue parte fundamental de su desarrollo musical. Rápidamente identificó una profunda división en la música. No había interacción entre la música clásica, popular y folclórica. En su opinión, esto debilitaba el desarrollo musical y se lanzó a la tarea de reunirlos. La banda sonora de Zorba se convirtió en un ballet y se compusieron tres óperas para rendir homenaje a Verdi, Bellini y Rossini. Al final, tanto la música clásica como la popular se hicieron más fuertes y más plenas de vida y de alegría de vivir. Sus creaciones musicales escapaban de las salas de conciertos para deambular por las calles, la radio y los silbidos matutinos de obreros y campesinos.

En política fue militante del Partido Comunista griego que no siguió su ejemplo cuando los intereses de la libertad se vieron comprometidos por la estrategia comunista. Así se separó en muchas ocasiones. Cuando la Unión Soviética (URSS) pensó que el apaciguamiento con Hitler era posible; cuando Checoslovaquia fue ocupada por las tropas soviéticas y cuando el Partido Comunista de Grecia apoyó el anarquismo en los albores de este siglo. En esas ocasiones se apartó del dogma comunista, jugó a favor de la libertad y rescindió su afiliación partidista. Tras el regreso de la democracia, apoyó a un gobierno conservador para liderar la transición. Explicó su posición indicando públicamente a sus conciudadanos que la opción era Karamanlis o los tanques. El mismo razonamiento lo llevó a unirse al gobierno conservador de Konstantinos Mitsotakis en los años noventa, cuando la integridad política griega mostraba fracturas. Su apoyo a la policía durante los disturbios de 2008-2009 fue atacado con furia por la izquierda.

Deja este mundo en un momento en que parece que estamos gobernados por personas que disfrutan y se benefician de los extremos. Donde las nociones de equilibrio se consideran signos de debilidad y donde la educación ha dejado de existir, asfixiada por información que rara vez se produce con cuidado y falta de sesgo. ¡Una pena perder a Theodorakis!