El inesperado adiós de Freddie Mercury aconteció el 9 de agosto de 1986, en un concierto que pasó a la historia en el Knebworth Park, en la localidad de Stevenage, al norte de Londres, a la que los músicos tuvieron que llegar en helicóptero, ya que más de 120.000 personas habían acudido a la monárquica llamada de su única reina, para celebrar el fin de su exitoso “Magic Tour”, con el que previamente habían recorrido decenas de países europeos, igualmente reventando estadios de gran aforo, presentando su undécimo álbum estudio “A King of Magic”.
A eso de las ocho y media de la noche, con “One visión” inició el gran concierto de Freddie Mercury, Brian May, Roger Taylor, John Deacon y el músico de apoyo, Spike Edney (teclados).
La banda hizo un recital de grandes éxitos incluyendo “One visión”, “Tie your mother down”, “In the lap of the Gods”, “Seven seas of rhye”, “Tear it up”, “A kind of magic”, “Under pressure”, “Another one bites the dust”, “Who wants to live forever”, “I want to break free”, “Improptu – Guitar solo”, “Now I’m here”, “Love of my life”, “Is this the world we created?”, “You’re so square baby I don’t care”, “Hello Mary Lou”, “Tutti frutti”, “Bohemian Rhapsody”, “Hammer to fall”, “Crazy little thing called love”, “Radio Ga Ga”, “We will rock you”, “Friends will be friends” y “We are the champions”; con el adiós grabado de God Save the Queen, y Freddie saludando, autoproclamado Reina con capa y corona.
Tras dos horas de la gran actuación en Knebworth, Freddie Mercury se acercó hasta el micrófono para decir aquello de “buenas noches y sean felices”, y así el cantante pudo decir adiós, pues nadie, mucho menos él en pleno momento de éxito, podría haber imaginado que jamás volvería a subirse a un escenario para liderar un concierto de Queen. Y es que en la primavera de 1987, Mercury supo que vivía con SIDA, por lo que decidió dejar los conciertos centrándose en el trabajo de estudio grabando aún dos discos hasta su fatal muerte el 24 de noviembre de 1991, tan solo un día después de anunciar al mundo su estado de salud, tras años de progresivo y evidente deterioro físico.







