
Por Obed Rojas. Comparada con las grandes cantantes del jazz como Billie Holliday, Peggy Lee creó un seductor estilo que cautivó hasta el público más exigente. Formó una sólida trayectoria que traspasó las barreras musicales para explorar algunas áreas como la actuación, sin hacer a un lado su talento en la composición.
Influenciada por el jazz y el blues, Peggy Lee hizo algunos experimentos con la música popular que la permitieron ganarse el reconocimiento como una leyenda, o como algunos críticos la llamaron, la gran dama blanca del jazz.
Entre sus grandes logros se pueden mencionar sus más de sesenta materiales discográficos, así como algunas actuaciones en producciones de Hollywood y Broadway, las cuales le valieron para ser nominada a un premio Oscar como mejor actriz de reparto, entre numeroso reconocimientos.
Aunque su vida estuvo marcada por duros golpes, su deseo de convertirse en una gran estrella le ayudaron vencer sus obstáculos y demostrar porque hoy en día es un Personaje de la Música.

Jamestown, Dakota del Norte, 26 de mayo de 1920, una pareja de emigrantes escandinavos vieron nacer al séptimo de sus ocho hijos, Norma Deloris Egstrom, quien mas tarde sería conocida como Peggy Lee. Su infancia estuvo plagada de momentos difíciles, a la edad de cuatro años enfrentó la muerte de su madre y posteriormente el maltrato físico por parte de su madrastra. Su padre, quien trabajaba en la estación de ferrocarril del pueblo cayó en un alcoholismo que con el tiempo le hizo perder su empleo, por lo que la pequeña tuvo que buscar la forma de obtener algo de dinero en diversos trabajos: en el ferrocarril, en granjas, en un restaurante y finalmente a la edad de catorce años tuvo su acercamiento a la música como cantante en la radio local.
Desde sus primeros días como vocalista mostró un natural talento que pronto llamo la atención de la gente del pueblo y de sus profesores, quienes le aconsejaban que educara su voz para convertirse en una gran estrella. Lee decidió hacer un viaje a California para probar suerte en los escenarios del Estado Dorado. Aunque pudo presentarse en el famoso club “Jade Room”, ubicado en el Hollywood Boulevard, desafortunadamente no obtuvo los resultados esperados y al poco tiempo regresó a su pueblo natal para planear otro intento, esta vez el objetivo sería la ciudad de Fargo, donde tuvo la oportunidad de trabajar como cantante en la estación de radio “WDAY”, cuyo gerente le dio el sobrenombre de “Peggy Lee”.
Sus deseos por convertirse en una gran artista comenzaron a cobrar frutos cuando se mudó a la ciudad de Minneapolis, donde se integró a la Sev Olsen´s band para después ingresar a la orquesta de Will Osborne, con quien tuvo la oportunidad de ofrecer un concierto en el lujoso club “Doll House”, ubicado en la región de Palm Springs en el estado de Chicago. Dicha presentación le permitió colocarse dentro de las preferencias del público gracias a un suave estilo que sedujo hasta las más duras exigencias. Al respecto Lee declaraba en una entrevista: “Esa noche fue paradójica, en un principio la gente parecía no importarle mi trabajo, en el lugar se podían oír más los murmullos de la multitud que mi voz, por lo que se me ocurrió bajar el tono hasta que casi no se oyera, como un susurro; en ese momento guardaron silencio y me prestaron atención. Al final todo salió bien, las personas se pusieron de pie y me brindaron una fuerte ovación. Creo que eso me permitió desarrollar una técnica que se convertiría en mi sello personal, un canto suave y fresco” 
Después de ese gran éxito Lee formó el trío “The Four of Us”, con el que recorrió diversos clubes de California y de la Costa Oeste ganándose buenos comentarios por parte de los críticos. Como parte de esos buenos resultados Lee fue contratada para ofrecer una temporada en el “Ambassador West Hotel” de Chicago, donde fue descubierta por el pianista Mel Powell, quien quedó tan fascinado con su talento que no dudó en invitar a su amigo Benny Goodman a escucharla. En esos momentos el clarinetista se encontraba buscando un vocalista para su orquesta, al oír la potente voz de Peggy Lee se convenció de que su búsqueda había finalizado y que la vacante dejada por Helen Forrest sería ocupada por aquella encantadora rubia.
Con la banda de Goodman, Peggy Lee adquirió una fama extraordinaria. Pocos días después a su primera actuación con el clarinetista en el Collgeue Inn la cantante se encontraba realizando su primera grabación; entre los temas que se incluyeron en ese registro se encontraba “Why don´t you do right?”, una composición original de Lee basada en una pieza de blues y la cual se convirtió en su primer gran éxito comercial vendiendo más un millón de copias. A este triunfo le siguieron otros como “How deep is the ocean”, “I Got It Bad and That Ain’t Good”, “Blues in the Night”, “My old flame”, entre otras piezas más que le permitieron realizar una gira por toda la Unión Americana, presentándose en Hoteles, salones, teatros y programas de radio.
Su estancia en la orquesta de Goodman le permitió darse a conocer a nivel nacional y ganarse una buena reputación, además de darle la oportunidad de conocer el amor en manos del guitarrista de la agrupación, Dave Barbour, con quien la cantante contrajo matrimonio en marzo de 1943. Poco tiempo después Lee abandonó la banda y se trasladó a Los Ángeles para dedicarle tiempo a su marido y a su hija, Nicki.
Para 1944 la cantante firmó un contrato con la compañía Capitol Records para grabar varios materiales entre los que se destaca “Mañana”, con el que obtiene su primer disco de oro con cerca de dos millones de copias vendidas. Otros de los éxitos de esa época son “Bali Hai”, “Golden Earings”, y “You was right”.
La buena aceptación de sus discos le abrió las puertas de Hollywood, donde compuso varios musicales siendo el más destacado “Johnny Guitar”, que ella misma cantaría en la película del mismo nombre dirigida por Nicholas Ray. Así mismo, en esas fechas hizo su primera actuación en la gran pantalla en el filme “Mr. Music”, protagonizado por el cantante Bing Crosby. A ese trabajo le siguió una intervención en la versión del director Michael Curtiz al clásico “The Jazz Singer”, que le valió para ganarse la atención de la industria cinematográfica Sin embargo su trabajo más aclamado en ese terreno fue su papel de una alcohólica cantante de blues en la cinta “Pete Kelly´s Blues”, que le permitió ser nominada a un premio Oscar como mejor actriz de reparto.
El trabajo de Lee en la capital del cine se pudo apreciar en diversos campos, no solo como actriz; como ejemplo tenemos su participación en la caricatura “Lady and the tramp”, donde Lee dio voz a dos gatos siameses así como la composición e interpretación de dos temas que se incluyeron en el soundtrack del primer largometraje de animación creado por Walt Disney.
Para 1952, a pesar del enorme éxito de la cantante, su disquera Capitol Records, se negó a producir su siguiente material argumentando que su idea de grabar el tema “Lover” competía directamente con la versión del guitarrista Les Paul que la compañía estaba promocionando en esos momentos. Por tal motivo Lee abandonó el sello y firmó un contrato con “Decca”, donde obtuvo su segundo disco de oro con una versión a ritmo de mambo de la canción original de Lorenz Hart’s y Richard Rodgers, en donde estuvo acompañada por una orquesta dirigida por Gordon Jenkins
1953 le proporcionó a Lee la oportunidad de grabar el que sería su álbum más jazzistico y que es considerado como su obra maestra. El material, que lleva por nombre “Black Coffe”, incluyó la colaboración de un trío conformado por el pianista Jimmy Rowles, el contrabajista, Max Wayne y el baterista Ed Shaughnessy. Actualmente esa producción ha sido remasterizada y lanzada a la venta en formato de CD bajo el sello Verve Music.
A pesar del fracaso de su matrimonio con Dave Barbour la relación musical entre la pareja no fue del todo corrompida, como ejemplo tenemos el trabajo que el guitarrista hizo en los arreglos del tema “Fever”, original de Eddie Cooley y John Davenport, y que Peggy Lee ofreció en el álbum que marcó su regreso a Capitol Records. El tema, que da muestra de su enorme habilidad para el fraseo rítmico, fue la causa de que la cantante obtuviera su tercer disco de oro y se colocara como una leyenda del jazz.
A lo largo de su carrera el perfeccionismo fue algo que caracterizó la forma de trabajar de Lee, posiblemente esa ambición provino de su asociación con Benny Goodman, quien siempre exigía lo mejor para cada presentación. La cantante planeaba cada desplazamiento en el escenario, desde el movimiento de sus manos hasta su mirada. Esa presión por la excelencia le trajo muchos problemas de salud; para finales de la década de los cincuenta Lee sufrió los primeros efectos de una deficiencia cardiaca y tuvo que ser hospitalizada en dos ocasiones.
Aunque tuvo que disminuir su actividad musical por un breve periodo, la cantante siguió trabajando en la composición de piezas para los discos de diversos artistas como Quincy Jones, Cy Coleman y Benny Carter. De igual forma realizó producciones propias al lado de Frank Sinatra, con quien grabó “The Man I love”, un álbum conformado por una selección de baladas entre las que se incluyó un homenaje al compositor Jerome Kern con su tema “The Folks Who Live on the Hill”.
Para los inicios de la década de los sesenta Lee normalizó su ritmo de trabajo con diversos materiales grabados en su mayoría para Capitol Records. Así mismo ofreció innumerables presentaciones tanto en conciertos como en shows musicales de televisión protagonizados por Bing Crosby, George Gobel y Steve Allen. Su trabajo en la pantalla chica también incluyo una actuación para la serie “So Deadly, So Evil” de la compañía CBS.
En 1962 realizó lo que ella consideraba como uno de los grandes logros de su carrera; fue seleccionada para ofrecer un concierto en el Philharmonic Hall del New York´s Lincoln Center, un auditorio que usualmente reservan para lo que ellos consideran artistas serios. Lee respondió con un programa llamado “The Jazz Tree”, en el cual la cantante hizo un recorrido por las raíces del género sincopado. Aunque originalmente la presentación se había programado para el mes de diciembre, los organizadores lo pospusieron para marzo de 1963, dándole a Lee el tiempo necesario para perfeccionar su actuación y dejar sorprendidos a los asistentes. 
Para el año de 1969 regresó a las listas de popularidad con una versión al tema original de Jerry Leiber y Mike Stoller, “Is that all there is?”, que se incluyó en el disco “Mirror”, un material grabado para el sello A&M con el acompañamiento de 90 músicos de estudio y con el cual ganó su primer premio Grammy.
Los años ochenta significaron para Lee la confirmación de algo que desde tiempo atrás originó un declive en su carrera: sus problemas de salud. Después de sufrir el fracaso de su musical autobiográfico titulado “Peg”, la cantante tuvo que ser hospitalizada por un problema de corazón que finalizó con la implantación de un marcapasos que la acompañó hasta sus últimos momentos. Tras unos meses de reposo, Lee parecía recuperase de su operación a tal grado de ofrecer una serie de presentaciones por Las Vegas, sin embrago, lo peor estaba por venir; durante uno de sus conciertos en la ciudad de las apuestas la cantante sufrió una caída en el escenario que la obligó a usar una silla de ruedas por tiempo indefinido. Por si eso fuera poco, sus problemas respiratorios se agravaron exigiéndole el uso de un tanque de oxigeno.
Para 1988, con el fin de recompensar a su público que no la abandonó en sus tiempos difíciles, la cantante regresó a los estudios para realizar “Peggy Sings the blues”, uno de sus mejores materiales en los que a través de 12 standards de jazz y de blues la cantante nos demuestra que el talento no se pierde por problemas de salud. El álbum fue nominado a un premio Grammy
En los inicios de la década de los noventa la carrera de Lee parecía vivir sus últimos pero gloriosos momentos. Aún estando en su silla de ruedas, la cantante ofreció algunas presentaciones en cabarets de Nueva York como en el Club 53. en 1993 grabó un disco a dueto con su colega Gilbert O´Sullivan bajo el titulo de “Sounds of the Loop”.
Un año más tarde ofreció su último concierto como parte del London´s Royal Festival Hall acompañada de la Brandenburg Symphony Orchetsra. Cabe mencionar que las localidades para esa presentación se agotaron a dos semanas de la fecha indicada.
Para 1998 Lee sufrió otra crisis que le provoco serios daños en su lenguaje, por lo que tuvo que recibir terapia para recuperar sus capacidad de hablar. A la edad de 81 años, el 21 de enero de 2002, cuando se encontraba descansando en su residencia de Bel Air en compañía de su familia, esta gran dama del jazz sufrió otro ataque al corazón que desgraciadamente logró quitarle la vida.
Su muerte dejó una profunda ausencia en el campo de la actuación, la composición y por su puesto en la historia de Los Personajes de la Música.
Descanse en paz Norma Deloris Egstrom, Peggy Lee.

