Akinmusire-Holland Jazz de dos. Lectura de dos.
Las luces se apagan, en el escenario del Jean-Duceppe, aquí en Montreal solo, al centro hay lo suficiente para un dúo. Es lo que hemos venido a ver.
Las luces se apagan, en el escenario del Jean-Duceppe, aquí en Montreal solo, al centro hay lo suficiente para un dúo. Es lo que hemos venido a ver.
Al inicio del concierto dijo: “me gusta imaginar que somos como árboles en un bosque conectados entre nosotros y que la música es nuestro fertilizante. Vibremos y crezcamos juntos”.
Laufey sabe tocar el corazón de los jóvenes a ritmo de jazz, bossa ligerito, de música emotiva, sensible y romántica…y quién puede quejarse de eso…yo no.