Día 3: El bosque de Dominique Fils-Aimé
30 de junio de 2024
Por Omar Morales
Creo que lo más parecido que tenemos en México al Festival de Montreal es el Cervantino. En tamaño son diferentes, el de Montreal está concentrado en una zona específica de la ciudad con una duración de 10 días y un promedio de dos millones de visitantes y nuestro Cervantino expande sus actividades a toda la ciudad e incluso a otros estados de la república; el de Montreal se concentra en la música y el jazz y el de Guanajuato es multidisciplinario, pero en esencia son muy parecidos: algunos eventos son gratuitos y al aire libre, otros en teatros y auditorios con boleto pagado, y una ciudad llena de turistas abarrota los espectáculos.
En Montreal el festival se desarrolla alrededor de la Plaza de las Artes en un total de 20 escenarios de distintos tamaños. El principal al aire libre está en la Plaza de los Festivales, una explanada rodeada de edificios donde el sábado 29 de junio a la 9:30 de la noche tocó una de las artistas canadienses más talentosas de su generación. Dominique Fils Aimé nació en Montreal en 1984 en una familia haitiana afro descendiente. Ha editado cuatro elepés, ha ganado dos veces el premio Juno y es una de las voces femeninas más potentes y estremecedoras que he escuchado en directo.
Ayer la acompañó un gran grupo multiétnico formado por dos percusionistas, un tecladista, bajista, guitarrista, trompetista y un coro multicolor de nueve integrantes, un grupo perfectamente ensamblado para sostenerla, pero pudo ser ella sola, la profundidad de su voz enchina la piel y humedece los ojos. Al inicio del concierto dijo: “me gusta imaginar que somos como árboles en un bosque conectados entre nosotros y que la música es nuestro fertilizante. Vibremos y crezcamos juntos”. En algunos pasajes del concierto era sorprendente el silencio y la atención que mantenía el público, éramos miles de personas vibrando juntas a una sola voz, la de Dominique Fils Aimé.
En este video podemos verla y escucharla junto a la misma base de músicos que la acompañó en Montreal, una pequeña muestra para compartirles el poderío de esta increíble artista.







