Julian Lage y el cambio generacional en el jazz
28 de junio de 2024
Por Omar Morales
El cartel de la edición 44 del Festival Internacional de Jazz de Montreal ha causado incomodidad entre los puristas del género, una polémica que creo es tan inútil como fácil de explicar. Al ver el listado de artistas es evidente que estamos en plena transición generacional y que los programadores están concentrados en hacer un festival para jóvenes. A la cabeza aparecen André 3000, Norah Jones y Laufey, en letras pequeñas apenas alcanzamos a leer nombres legendarios como los de Chris Potter y Tord Gustavsen, y creo que este nuevo orden se explica desde la naturaleza misma del festival que nació y sigue siendo sin fines de lucro. Su objetivo no es vender boletos, un gran porcentaje de los conciertos no tienen costo y la ventana de edad de mayor parte de la audiencia va de los 20 a los 40.

En el primer día del festival, por ejemplo, en dos conciertos gratuitos al aire libre Chris Potter convocó a algunos cientos de personas mientras que Hiatus Kaiyote a miles. También en el día inaugural comprobé por qué el cambio de estafeta debería ser natural y sin sorpresas: en el teatro Jean Duceppe, una sala con capacidad para 800 personas muy similar a la Roberto Cantoral en Ciudad de México, tocó uno de los grandes guitarristas de esta nueva generación, el californiano Julian Lage quien con 36 años de edad ha grabado 55 discos, 15 de ellos como líder, y demostró su virtuosismo junto al bajista peruano Jorge Roeder y el baterista David King (también miembro de The Bad Plus y Happy Apple).
Si a mí me quedaba alguna duda de por qué una nueva generación encabeza la edición 44 del Festival de Jazz de Montreal, fue borrada por completo con el concierto de Julian Lage. En el jazz (o en lo que se ha transformado el jazz) el currículum es lo que menos importa.







