El mapa de diversidad cultural que identifica a nuestro país es resultado de un proceso que no solamente se originó con el choque cultural entre el Viejo y el Nuevo Mundo; en realidad, desde tiempo atrás Mesoamérica era un conjunto de diversas culturas con algunos rasgos en común.
Después de la Conquista, el proceso de unidad cultural se dio lenta y paulatinamente; en este punto, intervinieron elementos religiosos, sociales, locativos, lingüísticos, etc., que aún no han logrado consolidarse del todo. México posée una diversidad notable en todos los aspectos (hay quienes dicen que somos “muchos Méxicos”) y dicha característica impele a una búsqueda de soluciones.
Es importante reflexionar acerca de la conveniencia de celebrar el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, por medio de acciones diversas que involucren al gobierno, grupos comunitarios, especialistas, organizaciones y pueblos, con la finalidad de propiciar la construcción de una cultura nacional que valore y respete la diversidad como patrimonio de las futuras generaciones.







