¿A quién no le ha dado sueño el trabajo y se ha echado su coyotito unos minutos?
En algún momento de nuestra vida laboral todos hemos tenido la necesidad de dormir un ratito para recuperar energía y seguir con nuestras labores. Incluso le aseguro que usted ha pestañeado en su trabajo contra su voluntad; sin embargo, un nuevo estudio realizado por el doctor Damien Léger del Centro de Investigación del Sueño en el hospital Hôtel-Dieu en París, señala que la siesta en el trabajo es un derecho fundamental para los colaboradores.
En un reciente informe, el doctor propone que se dé tiempo a todos los trabajadores para tomar una siesta, un tiempo por demás necesario para aquellos que laboran en turnos nocturnos o duermen seis o menos horas diarias. Con esto, los trabajadores estarán más activos y el desempeño mejorará, tendrán mejor estado de ánimo, sus tiempos de respuesta serán más eficaces y ¡no tendrán más ganas de dormir!
Pero, ¿dónde dormir? El doctor Damien aconseja que se acondicionen lugares especiales para el descanso del personal, como una oficina desocupada o un área de hamacas donde no se interrumpa el sueño del trabajador. O hasta en el mismo escritorio, el chiste es dormir 20 minutos, no más, no menos porque si nos pasamos de ese tiempo caeríamos en el “famoso” sueño profundo y en lugar de despertar listos para regresar al trabajo, despertaríamos con más sueño.
Haga la prueba y duérmase 20 minutos después de la comida, y verá cómo va a rendir mejor por la tarde en su empleo.
Muchos cerebros de delfín son de mayores dimensiones que el humano y ocupan un segundo lugar después del hombre, en cuanto a masa se refiere, si tenemos en cuenta el tamaño del cuerpo.






