Así como los humanos, los animales también se drogan. Gatos, Leopardos, Cabras, renos y delfines entre otros, utilizan derivados de la naturaleza como sustancias alucinógenas… pero no por accidente, sino por puro placer.
Estudios científicos y un reciente documental de la cadena BBC muestra como los delfines se drogan con la toxina del Pez Globo y otros animales utilizan sustancias derivadas de la naturaleza para alterar sus sentidos y su rendimiento físico. Estos mamíferos marinos, forman un círculo, agarran a un pobre pez globo y lo zarandean para que libere su toxina y así ponerse “bien felices”, después de que un delfín lo usa, se lo avienta al otro para que haga lo mismo.
Los gatos utilizan una hierba que crece en los campos silvestres conocida como Nepeta cataria o menta de gato, por otra parte los elefantes tienen una debilidad por el alcohol. En áfrica, los elefantes dejan ver su adicción por frutos que tienden a fermentar rápidamente produciendo niveles del alcohol que alcanzan los 7 grados, igual que un vino o una cerveza. Cuando se “emborrachan” algunos paquidermos se ponen violentos y le da por embestir lo que se les ponga enfrente.
El mito de los renos “voladores” Santa Clos tiene su origen en el círculo polar ártico. Alli, los renos consumen un hongo llamado “Amanita muscaria” cuyo efecto en los humanos se traduce a tener la impresión de volar; así que no está tan alejado de la realidad que los renos “vuelen”.
En el centro y sur de América los jaguares consumen la planta “Banisteriopsis Caapi” para incrementar su percepción sensorial y con ella sus habilidades de caza.
Así que la próxima vez que vea a su gato mas feliz de lo normal o con los ojos rojos, ya sabe por qué puede ser.






