Cerrado por contingencia

La pandemia por COVID-19 provocó el cierre de muchos negocios locales, que anunciaron, en carteles con diferentes leyendas, la interrupción de actividades. “Cerrado por contingencia” es un fotolibro de Vesta Herrerías y Alejandro Magallanes, que reúne imágenes de anuncios escritos a mano, puestos en las cortinas para dar aviso a la suspensión de labores.

Adrián Justus y Tchaikovsky

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Hace unos días subí al auto, y sonaba en la radio la magnífica estación Opus 94 –que está cumpliendo 35 años y que desde aquí felicitamos–, con el programa de Javier Platas, figura señera de esa estación. La música la reconocimos de inmediato: el concierto para Violín Op. 35 de Tchaikowsky.

La versión, muy notable, estupendamente grabada, y la interpretación del solista, una delicia. ¿Quién será? Es lo primero que se pregunta uno. Imposible saberlo, hay quienes de oído distinguen a un violinista de otro, yo no llego a tanto. Cantantes sí, obviamente sus voces son como sus rostros: inconfundibles; pero a los violinistas…No supe diferenciar, pero sin duda es un gran violinista, una delicia escucharlo.

Esperamos hasta el final de los tres movimientos con la esperanza de que dijeran el nombre de la obra y de los intérpretes (cosa que a menudo no hacen), pero esta vez surgió la reconfortante voz del conductor Javier Platas, e informó algo que nos asombró: se trataba de la Orquesta Sinfónica de Acapulco, dirigida por Eduardo Álvarez. Y el solista, Adrián Justus.

¡Qué sorpresa! Ya habíamos escuchado en vivo a Justus tocando las sonatas para violín y piano de Beethoven, acompañado por la maestra Guadalupe Parrondo, algo estupendo.

Y ahora nos vuelve a sorprender con su grabación de Tchaikovsky; no es un concierto en vivo, sino una grabación de estudio. El hecho de que el maestro Eduardo Álvarez sea también violinista y fuera, de hecho, maestro (hace años) de Adrián Justus, contribuyó sin duda a la química y a la comprensión del material humano y artístico, y al resultado sobresaliente.

No tenemos noticias de que un violinista mexicano grabara antes esta obra con una orquesta nacional, el resultado está a un nivel muy competitivo internacionalmente, nada que pedir a otras versiones, para coraje de los malinchistas.

Ya ha grabado antes Adrián Justus otros conciertos para violín; en Spotify podrán escuchar el de Sibelius, con Enrique Bátiz dirigiendo la Philarmonia Orchestra. Aquí Justus tenía 25 años.

Nació en el D.F. en 1970 e inició su formación como con su padre Roberto Justus, con Roberto Vazka y, como ya se dijo, con Eduardo Álvarez. Estudió en la Academia Yuriko Kuronuma en México, y después de ganar varios certámenes en nuestro país, incluido el 1Concurso Nacional de Violín de la UNAM, se matriculó en la Escuela Eastman en Rochester, N. Y., donde obtuvo el certificado de Concertista, y su Maestría en Manhattan, en el Programa de Ejecutantes Pinchas Zukerman.

Se hizo acreedor a la Medalla de Oro en el concurso Internacional de Violín Hernryk Szeryng, entre otros premios. Y ha actuado en diferentes salas internacionales con la Filarmónica de Londres, Sinfónica de Fujisawa de Tokyo, de Kyoto, de Israel, del Estado de México, Sinfónica Nacional, OFUNAM, de Acapulco. Es también compositor y ha escrito varias obras para su instrumento.

Batallé para conseguir el CD del que hablamos en esta crítica, editado por la Secretaría de Cultura del Estado de Guerrero. Además del concierto mencionado, viene también el de Mendelssohn, grabados ambos en 2018.

Una feliz coincidencia, nos cuenta el maestro Justus:

“Me enorgullece profundamente que Eduardo Álvarez fue el primer maestro que me puso un violín en las manos y me dio las primeras clases (junto con mi padre, violinista amateur) y prepararme para ingresar como alumno del maestro Vazka, el maestro de todos nosotros. De hecho, las clases del maestro Vazka eran en la casa de Eduardo Álvarez, a quien le debo muchísimo”.

Añade Adrián Justus:

“Creo que es la primera vez que un violinista mexicano graba estos conciertos con un director mexicano y con una orquesta nacional. Ahora sí que todo ‘Made in México’. Y pues sí, ¡Que Viva México! Con todo el talento de sobra que tiene”.

El share en la radio de CDMX cambia después de otro año de venta, vida y muerte de estaciones y contenidos

La radio capitalina mostró una data distinta respecto su audiencia durante la primera mitad del 2021, después de un año de pandemia en que ésta atrajo un estimado de 600,000 radioescuchas adicionales entre el tercer y quinto mes del 2020, aunque también tiró 28% la inversión publicitaria en radio en el mismo periodo.

Un año después, la radio que brinda cobertura directa a la Ciudad de México y una veintena de municipios mexiquenses conurbados a esta plaza han conseguido agregar otros 589,000 oyentes a su barra programática, aún con el avance de otras plataformas de distinta naturaleza que también entregan información y entretenimiento en tiempo real.

Por citar el ejemplo más cercano en el tiempo, en mayo del 2021, la radio del Valle de México tuvo un alcance de 9 millones 797,278 escuchas netos, toda una marca en los tiempos de Internet y una generación que se decanta por Spotify.

Más oyentes no significan un mejor puntaje de rating y share para todas las emisoras y grupos radiofónicos con operación en la capital, dado que sólo cuatro grupos de los nueve que tradicionalmente transmiten aquí tuvieron una mejoría en su dato de share para el mes de mayo y de las nuevas estaciones, aquellas que aparecieron en solitario por el cuadrante hace dos años o menos tiempo, sólo una mantiene su avance.

Es importante destacar que la radio pública, con o sin concesión comercial, también crece en las preferencias; incluso, algunas radiodifusoras de esos grupos repuntaron sus cuotas. Son las sorpresas que deja mayo a la industria de la radiodifusión, de acuerdo con la casa de mediciones y análisis INRA.

La noticia titular de esta historia la protagoniza el grupo NRM Comunicaciones, que discretamente —pues esa compañía muy poco presume el rating de sus emisoras con portadas de prensa— repite dos mayos con el primer lugar en el share de la radio local y teniendo en concesión apenas seis emisoras y de entre ellas, a cuatro muy añejas marcas como “Radio Mil”, “Stereo Cien”, “Sabrosita 590” y la señal de la mítica “Sinfonola”, que hoy reconvertida en la Bandolera 1410, ganó casi un punto de share entre mayo del 2020 y mayo del 2021, para quedarse con el 2.53% del share de todo mayo de este año y a nivel bandas AM/FM de la capital.

NRM Comunicaciones se quedó de esta manera con un share de 17.09% a nivel de grupos en la Ciudad de México, claramente el primero del sector, pues existe una diferencia cercana a tres unidades con el segundo lugar: Radiópolis.

El grupo Radiópolis, por estos días primer actor en la industria por su engorrosa venta a Prisa y Coral, y por contar también con la estación más escuchada de toda la ciudad, en términos generales, cerró mayo del 2021 con un share de 14.75%, una baja notable ante el share de 16.39% que presentó en el mismo mes del 2020, pues esta compañía no tuvo que desprenderse de alguna emisora cuya venta repercutiera con impactos en sus cuotas de audiencia, ni tampoco ha perdido demasiadas personalidades que migraran hacia otras empresas.

Por ahora, Radiópolis tiene el plus de contar con la “Ke-Buena” y su share de 6.05% a nivel radio total, aunque hace un año tenía el 7.70% del share de toda la ciudad.

Tras Radiópolis viene el Grupo ACIR, que con sus seis emisoras en la plaza se ha hecho con el 13.88% del share, otra vez, a nivel de grupos en la capital. ACIR sería el cuarto grupo con mayor audiencia, si no fuera, entre otros factores, por la reorganización que por estas fechas vive el Grupo Radio Centro (GRC) y que pasa por un desprendimiento de estaciones no estratégicas.

ACIR también presenta una baja de share por una menor audiencia en dos de sus emisoras de FM: Amor 95.3 y Match 99.3, ya que la primera perdió casi un punto de share en el transcurso de un año y lo mismo la segunda de ellas. La baja de esas emisoras ha sido, en parte, compensada por las alzas de “88.9 Noticias” y “Mix 106.5”, que en sus respectivos nichos crecen, hasta tener 2.32 y 3.95% de share, respectivamente.

El maniobraje de Grupo Radio Centro para conseguir de nuevo la rentabilidad pasa por salir al mercado con la venta, renta, traspaso y apagado de estaciones de AM y FM. Todo eso ha impactado a sus cuotas de share y por ello ha dejado de ser desde hace casi dos años el primer grupo radiofónico de la capital, en términos de audiencia. La compañía rentó en un año una emisora al Grupo Acustik, traspasó otra al Grupo Siete, vendió otra más a MVS Comunicaciones y sigue sin prender la 1110 y la 790 que también son suyas, aunque ya retornó al aire la 1030 y abrió un multiplexeo de frecuencia en la 107.3 FM.

Pese a todo ello, los contenidos de Radio Centro persisten en las preferencias del público: “La Z” es todavía la segunda estación más escuchada de la ciudad; la combinación de “La Octava” con “Universal Stereo” a través de la 88.1 roza ya un 2.0% de share general a bandas AM/FM y “Stereo Joya” dio un salto de 1.5 unidades de mayo a mayo, quizá la cuota que dejó ir “Amor” de Grupo ACIR, su competidor natural. “Stereo Joya” tuvo en mayo el 4.25% de todo el share del cuadrante capitalino y es hoy la estrella de la compañía.

La industria radiofónica de la capital también debe reconocer que el momento histórico que vive GRC repercutió en mayor competencia y concurrencia de actores; en mayor pluralidad de conceptos y por tanto, en mayor oferta de contenido para el radioescucha.

Si NRM Comunicaciones es el líder en la capital, MVS Comunicaciones es el gran ganador del cuadrante por más de una razón.

La compañía, con tres estaciones en la plaza, tiene un share acumulado de 12.03% y esto es resultado de la adquisición de la 97.7 FM a Grupo Radio Centro hace un año, para convertirla luego en “La Mejor” y hacerse ahora con un share adicional de 5.07% gracias a ese concepto, pues la emisora tenía un share de 2.71% con su antiguo dueño. A MVS funcionó la contratación de talento que fue de “La Z” y la “Ke-Buena”. El pero para MVS está en su estación histórica: la 102.5, pues entre mayo y mayo, su share es plano, de 2.33 por ciento.

A nivel de bandas AM/FM, el Grupo Fórmula tiene el 9.82% del share capitalino, pero en su nicho de radio hablada y noticiosa, las estaciones piloto de esta cadena en frecuencia modulada, la 104.1 y la 103.3, rebasaron en mayo a Imagen Radio, a MVS 102.5, a W Radio y El Heraldo, sus competidores directos y hasta naturales.

Sólo el noticiero de la periodista Carmen Aristegui en “La Octava” de Radio Centro tuvo un alcance que se puede medir con los noticieros de Fórmula. Inclusive, una estación de AM como es Radio Fórmula 1500 tiene un share similar a estaciones noticiosas de FM.

De entre las estaciones de existencia reciente y dirigidas al público noticioso-hablado, “El Heraldo Radio” muestra una baja de su share; de 1.98% en mayo de 2020 a escala general bandas AM/FM, a 1.81% en mayo de 2021. El share de esa emisora se mantiene con altibajos y plano en varios análisis, con un share de 2.13% en noviembre de 2020, su mejor marca en más de un año. Este tipo de interpretaciones no gustarán a ese concesionario, pero la emisora ha tenido share todavía menores, de 1.6 por ciento.

El otro benjamín de la radio mexicana, que sería una suerte de alebrije radiofónico por su programación que combina radio musical en vivo con noticiero conducido por un influencer y acompañada además de una estrategia de búsqueda de nuevo talento, trata de mantenerse en la preferencia de cara a su tercer aniversario en la radio capitalina.

Se trata de “Aire Libre”, que cerró mayo con un share de 1.72%, medio punto arriba del dato de hace un año. Ese nivel de share resulta trascendente para una estación como “Aire Libre”, por su cobertura y potencia limitada de transmisión, de 24 kilómetros y 3,000 watts de potencia, nada comparado con lo autorizado en esos rubros para cualquiera de todas las estaciones anteriormente mencionadas.

En la narrativa de los protagonistas del share sobresalen el Grupo Siete y sus dos emisoras. La 92.1 FM había fuente de su ingreso principal, incluso por arriba de sus otros negocios. La empresa recibió en devolución la emisora desde Grupo Radio Centro, luego de un trato comercial de más de veinte años e inmediatamente negoció con Pedro Ferriz de Con la explotación de la misma, pero el contrato entre ambas partes se rompió y el concepto “XFM” que se colocó en la 92.1 gustó muy poco al público.

La estación 92.1, de las más potentes en cobertura y calidad de transmisión en la CDMX por su ubicación en la banda de FM, ahora transmite a “Radio Disney”, con un share de 2.50 por ciento. Grupo Siete también opera la 1140 AM con la que Radio Centro le pagó el resto de sus deudas y allí transmite ahora la programación de “Ondas de Vida”, de programación de corte religioso para tener un share de 0.13 por ciento.

La radio pública también destaca y como emisoras que ganan audiencia tras dos años de pérdidas de oyentes por problemas ajenos de presupuesto que afectaron su programación. Ejemplo claro es el Instituto Mexicano de la Radio (Imer). Este grupo es el séptimo más escuchado de la Ciudad de México y en principio, sus siete estaciones son más escuchadas que una treintena de otros conceptos.

Más en detalle fino, tres de esas siete emisoras muestran claros avances en share: “Opus”, “Reactor” y “Tropicalísima”, tres emisoras de distinto género musical que vienen a demostrar —como los avances de Bandolera 1410 en el NRM y Stereo Joya 93.7 en Radio Centro—, que la radio meramente noticiosa —31 informativos transmiten diariamente a todas horas en la capital— pasa por un desgaste entre las preferencias por su poca innovación y mucho volumen. “Opus”, “Reactor” y “Tropicalísima” aumentaron en 0.62% el share acumulado del Imer en mayo del 2021 frente a mayo de 2020, en tanto “Radio Ciudadana” y “Radio 710” mantuvieron sus cuotas a pesar de los recortes presupuestales.

En la radio pública sobresalen además “Radio UNAM” e “Ibero Radio”, con un share de 0.83 y 0.36%, lo mismo que el combinado AM/FM de “Radio Educación”, que apenas un año de operación en la FM capitalina sus números pintan en la lista de los más escuchados.

La histórica “Radio 620” también, como radio comercial, persiste en las preferencias después de 72 años de transmisión, con un 0.35% del share de toda la radio capitalina.