No, la brontofobia no es el miedo a los brontosaurios, tampoco es el temor a la música de Bronco.
La brontofobia es el miedo o temor a los truenos, relámpagos, rayos y centellas, pero esto va más allá de un simple susto por el ruido de un rayo que cayó.
Las personas con brontofobia suelen esconderse en lugares sin ventanas, como closets o debajo de la cama para evitar ver el rayo o escuchar el trueno. Entran en pánico y comienzan a temblar sin poder controlar el miedo. Hay quienes del susto sufren ataques al corazón o episodios psicóticos con tan solo ver un relámpago.
Este padecimiento se da con mayor frecuencia en niños. Para tratar esta fobia se debe exponer a la persona gradualmente a los rayos, enseñándole a respirar adecuadamente y a controlar su pánico.
Hablando de rayos, y todas estas cosas de tormentas De seguro usted no sabe distinguir entre rayo, trueno, relámpago o hasta un “cuete” y probablemente los llame igual. Aunque estos términos tienen que ver con el mismo fenómeno que se produce durante una tormenta, no se refieren precisamente a lo mismo.
Rayo es el término que se le da a la descarga eléctrica que se produce durante una tormenta. Mientras que relámpago es el resplandor de luz producido por el rayo. Por otro lado, el trueno, es el término con el que se denomina al ruido que se produce cuando el rayo se impacta contra el suelo.
Entonces quedamos que relámpago es la electricidad, rayo es la luz y trueno es el sonido.





