By Luis Ángel
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La muerte para Daniel Johnston llegó el pasado martes 10 de septiembre a causa de un ataque al corazón, mientras se encontraba en casa de sus padres en Austin, Texas, a la edad de 58 años. Es considerado un artista de culto dentro de la música popular estadounidense.

Trabajó en una cadena de hamburguesas y sus ganancias las gastaba comprando casetes para grabar sus canciones, para 1983 ya cantaba «Todo el mundo quiere ser como The Beatles. Yo también.» Esas cintas Daniel las regalaba en la calle a las personas que se mostraban interesadas, acompañadas de sus dibujos elaborados a mano.
Sus últimas presentaciones en vivo a lado de Wilco, Fugazi y Built to Spill no superaban los 30 minutos debido al empeoramiento de su salud. Siendo hospitalizados días antes de su muerte a consecuencia de sus problemas hepáticos causados por la medicación psiquiátrica, porque desde muy joven sufrió de transitorio bipolar e impulsos psicóticos. Tal vez de ahí surgieron sus canciones más tormentosas, aquellas letras de un amor no correspondido y su obsesión por la religión y los demonios.
El también artista visual, compositor, músico y dibujante, Daniel Johnston, influyó en personalidades como la de Kurt Cobain, Nacho Vegas y Lana del Rey. Elogiado en su momento por el mismo David Bowie, Eddie Vedder, Sonic Youth, Beck, The Flaming Lips y por el creador de The Simpsons, Matt Groening.
En 1994 Daniel publicó el álbum Fun, su único material respaldado bajo un sello discográfico grande, Atlantic Records, y considerado como un «desastre comercial». Johnston colaboró en Kids, película dramática estadounidense de 1995, dirigida por Larry Clark y escrita por Harmony Korine, con dos temas «Casper» y «Casper the friendly ghost».
Daniel Johnston estaba obsesionado con las historietas, intercambiaba sus dibujos por cómics, siendo en el 2000 cuando sus creaciones trascendieron los rincones de culto, hasta llegar a la galería del museo Whitney en Nueva York.
«The devil and Daniel Johnston» (2005) es un documental que obtuvo el premio Sundance en 2006, donde quedó plasmado los cuadros obsesivos del considerado hombre sensible y artista de culto de Austin, Texas.
El ex mánager de Daniel Johnston, Jeff Tartakov, se encargó de informar el deceso del músico, creador de 17 discos publicados entre 1981 y 2012.







