Conforme transcurre el verano y las tormentas ceden terreno, todos hablan de la famosa “canícula”. Pero, ¿qué es exactamente?
La canícula se deriva de la palabra latina canis, que significa perro, y hace referencia a la estrella de Sirio, de la constelación de “Canis maior”, la más brillante del cielo nocturno durante ciertos días de verano en el hemisferio norte. Siglos atrás, cuando este astro reaparecía, tras un periodo de invisibilidad, coincidía con los días más calurosos del año.
Nuestros antepasados creían que cuando esto ocurría, la popular estrella sumaba su calor al procedente del Sol, lo que daba lugar al período más cálido y menos lluvioso del verano.
Nuestros antepasados creían que cuando esto ocurría, la popular estrella sumaba su calor al procedente del Sol, lo que daba lugar al período más cálido y menos lluvioso del verano.
En inglés, estos días también son conocidos coloquialmente como dog days.
Aunque no hay una fecha exacta de inicio de la canícula, se sabe que dura aproximadamente 40 días y puede llegar a superar los 40° centígrados.
El Sistema Meteorológico Nacional estima que este año se registrará con mayor fuerza en Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Veracruz, Oaxaca, Jalisco, Chiapas y el Estado de México.
En estas condiciones, las personas pueden sufrir golpes de calor o padecer insolaciones.
Además, la comida entra más fácilmente en proceso de descomposición y son más comunes las enfermedades gastrointestinales.
La Comisión Nacional del Agua recomienda mantenerse hidratado, no exponerse demasiado al sol y conservar los alimentos refrigerados o en lugares frescos.







