Por Mario Leyva Escalante

El 5 de agosto de 1987 murió en la Ciudad de México el famoso compositor y cantante Salvador, “Chava” Flores, nacido en esta misma ciudad el 14 de enero de 1920 en la calle de La Soledad, en el emblemático barrio de La Merced. Sus padres fueron el capitán de fragata Enrique Flores Flandes y Trinidad Rivera de Flores. Tuvo dos hermanos: Enrique y Trinidad. Su vida transcurrió entre varias colonias del Distrito Federal: Doctores, Roma, La Romita, Peralvillo, Tacubaya, San Rafael, Santa María la Ribera, Santa María la Redonda, El Carmen, Coyoacán e Hipódromo Condesa. Don Chava afirmaba que: sólo le faltó vivir en el Castillo de Chapultepec. Al morir su padre en 1933 tuvo que dejar los estudios para ayudar a su madre y trabajar en distintos empleos: Costurero, cobrador, vendedor, impresor, comerciante, ferretero y varios más. Diez años después decidió independizarse abriendo una camisería de su propiedad con el nombre de Flores y Méndez, un negocio que resultó un fracaso. Sus distintos empleos y cambios constantes de domicilio le obligaron a recorrer calles, barrios y colonias lo que le permitió penetrar en el alma de una ciudad que privilegiaba la vida comunitaria en las famosas vecindades de los años cincuenta. Más adelante se asoció con un amigo para manejar una pequeña imprenta con la que realizó uno de sus sueños: editar la revista “Álbum de Oro de la Canción”, una publicación quincenal a través de la cual tuvo contacto con varios cantantes y compositores, lo que definió su vocación; este fue su primer contacto con la música. Cuatro años duró la publicación y al término de ésta Don Chava se decidió a escribir sus propias composiciones. Su extensa carrera como prolífico compositor comenzó con la grabación de sus dos primeras canciones “Dos horas de balazos” y “La tertulia”, en 1952, a estas obras siguió muchas más como La Bartola, El Gato Viudo, La interesada y Pobre Tom, entre otras que se convirtieron de inmediato en grandes éxitos en la interpretación de reconocidos cantantes como Pedro Infante, Germán Valdés, “Tin Tan” y Luis Aguilar y muchos más. Fue considerado como el cronista musical de la ciudad de México.

Debido a la gran aceptación de sus canciones tuvo muchas presentaciones en la radio, la televisión, teatros y centros nocturnos. Participó también en el cine en siete películas y compuso más de 200 temas. Además de la música otras de sus grandes aficiones fueron la fotografía, la filatelia, la lectura, el cine y el baile. Su obra ha sido objeto de estudios en universidades. Durante su brillante y extensa carrera obtuvo múltiples reconocimientos. Sus últimos años los vivió en la ciudad de Morelia, pero cuando se sintió enfermo vino a atenderse a la Ciudad de México donde murió a los 67 años de edad.






