Por Sonia Yáñez
Ya sea en bautizos, bodas, día de muertos, semana santa e incluso en los funerales, este platillo está presente en las mesas de las familias mexicanas, calientitos, vaporosos, se esconden entre sus cubiertas de hojas de maíz o plátano y combinan con la masa los guisados característicos de cada región de nuestro país. Así se presentan los tamales, que en náhuatl llevan el nombre de tamalli.
Cada año el Museo Nacional de Culturas Populares realiza la tradicional Feria del Tamal en la que participan 50 expositores que invitan a los visitantes a probar los tamales rancheros o chanchamitos de Veracruz, acompañados con agua de horchata de mamey. Y qué tal un tamal relleno de coco tradicional de la costa chica de Guerrero, tamal de camarón, acamaya o endoco, chile ajo, entre otros. Estela Flores Ramón nos dice que se pueden acompañar con chilate que es un atole elaborado con cacao y atole de plátano macho. Sin dejar de lado las tradicionales corundas y los uchepos de Michoacán.
Pero si lo que quieren es probar sabores internacionales, pueden visitar a los productores para probar el Nacatamal de Nicaragua y Honduras o las humitas de Perú, Argentina y Chile entre otras delicias.
Si fue de los afortunados en sacar el muñequito de la rosca, ésta puede ser una buena oportunidad de pagar los tamales de la Candelaria.
Hasta el 2 de febrero en los patios del Museo podrán degustar la fiesta al tamal y a las bebidas que las acompañan como son los atoles, el café, chocolate oaxaqueño, tejate y aguas frescas. También podrán asistir a las distintas conferencias en las que se hablará de la importancia del maíz en los tamales, no se pierdan la oportunidad de asistir de 10:00 a 20:00 horas en Avenida Hidalgo 289, Col. Del Carmen, Coyoacán.












