De esto trata Charlas a Distancia, de conmover, de recordar y sentir lo que es ser un mexicano en el extranjero. Por otro lado, nos da una dimensión distinta de cómo es el mundo desde sus diferentes geografías. De nuevo reunimos 4 historias con similitudes y particularidades que te harán vibrar.
La pedagoga Silvia Gurrola, una mujer guerrera, como ella se describe abrió el mes de agosto de Charlas a Distancia desde Oslo, Noruega. Además de su profesión siempre ha estado a favor de defender a las poblaciones vulnerables, una labor que la atrae y satisface. Este trabajo derivó en su pasión por el feminismo y la escritura, una escritura que habla de la resiliencia de las mujeres, la dignidad y cuanto podemos aprender de las abuelas y las mujeres indígenas. Ella mencionó que la literatura sirve para verter emociones, sentimientos y se puede utilizar como una forma de pasar el trauma. “La escritura es una herramienta de catarsis”.
Silvia escribió un libro sobre las mujeres africanas, bajo el título La dignidad encarnada de editorial Planeta.
Verónica Luciel Martínez desde Fredericton, Canadá. La idea original era vivir en el oeste canadiense, pero por azares del destino Fredericton, al
este, la eligió a ella y a su familia. Aprendió a disfrutar los intensos fríos y las montañas, un lugar pequeño y divertido.
Su trabajo como educadora es herencia de su madre y comparte su labor principalmente con niños refugiados y migrantes. Verónica nos compartió una bella anécdota, ella enseñó a un grupo de niños sirios a cantar La Bamba como una forma de mostrarles algo de México, así comprobó que la música puede convertirse en vínculo humanitario que permite que las nacionalidades se fundan.
Nora Salinas y Carmen Mora abrieron su corazón en esta charla y hasta algunas lágrimas se soltaron. Se conocieron desde los noventa mientras trabajaban, aunque la verdadera amistad emergió por el amor a la música. Como en una novela, Carmen encontró el amor con un hombre noruego y por ello viajó hasta allá. Cambió los climas calurosos de Monterrey por los gélidos inviernos de Noruega.
Claro, uno siempre se lleva algo de su lugar de origen y ella en busca de satisfacer su corazón abrió la brecha a la música tradicional mexicana. Años después Nora le haría compañía y juntas crearon el proyecto MexChido Sound band, una fusión de folklore con tendencias jazzísticas, lounge y pop. También escuchamos una interpretación hermosa de la “Bruja” a cargo de ellas.
Desde la gran manzana “Nueva York”, contactamos a Alexandra Délano Alonso, doctora en Relaciones Internacionales y profesora. Siempre tuvo en su radar viajar y vivir en esta ciudad. Gracias a su trabajo logró vincularse con el consulado de México en Nueva York y consiguió trabajar como voluntaria, pronto se asentaría y formaría su propia familia.
Ella se enfoca en las relaciones migratorias E.U y México, también en programas de educación para migrantes que abandonaron sus estudios. Es un trabajo para llenar la brecha cultural, de idioma y nacionalidad. Incluso pudimos sentir con un audio que ella misma grabó, la experiencia de viajar en el metro de la ciudad que nunca duerme y coincidir con músicos de Guerrero que alegran la vida de los pasajeros.
Revive estos momentos aquí…
Texto: Moisés González







