Una pieza inédita de Frédéric Chopin, el pianista y compositor más famoso de la historia de Polonia, ha sido identificada en Nueva York. Es la primera pieza de Chopin que se descubre en casi 100 años y ha aparecido en una fecha muy significativa, ya que el pasado 17 de octubre se cumplieron 175 años desde la muerte del virtuoso polaco.
Se trata de un vals escrito en una pequeña hoja de papel de 10×13 cm aproximadamente, que los expertos han fechado a principios de la década de 1830. Así pues, se trata seguramente de una de sus primeras piezas en el exilio: en noviembre de 1830 Polonia se levantó en armas contra el dominio ruso y Chopin tuvo que huir de su tierra, a la que nunca podría regresar.
El manuscrito fue encontrado en 2019 por Robinson McClellan, curador de arte, en la Biblioteca y Museo Morgan de Nueva York. McClellan lo llevó a la Universidad de Pensilvania para que fuese examinado por el profesor Jeffrey Kalberg, experto en la figura del compositor polaco, quien dictaminó que “el análisis extensivo apunta a una alta probabilidad de que se trate de una pieza de Chopin”.
Esta investigación incluyó un análisis por parte de conservadores de papel que descubrieron que el papel y la tinta coinciden con los que Chopin usaba normalmente. “La caligrafía coincide con otros ejemplos de la escritura a mano de Chopin”, afirma la portavoz del equipo de investigación. “La partitura contiene digitaciones y marcas dinámicas, lo que sugiere que Chopin pensó que la pieza podría ser interpretada algún día”.
Lo que resulta extraño, no obstante, es que se trata de una composición muy corta. “Chopin solía escribir en formatos pequeños, pero esta pieza, que dura aproximadamente un minuto, es más corta que cualquier otro vals escrito por él”, afirma McClellan. Cree que el hecho de que el manuscrito sea tan pequeño podría significar que se trataba de un regalo que el destinatario habría guardado en un álbum de autógrafos: Chopin solía regalar pequeñas piezas firmadas, pero este no está firmado, lo cual sugiere que finalmente decidió no regalarlo.
“Este vals recién descubierto amplía nuestra comprensión de Chopin como compositor y abre nuevas preguntas para que los académicos consideren cuándo lo escribió y para quién estaba destinado”, afirma McClellan en el comunicado. La portavoz del museo añade que la obra “ofrece una mirada al proceso creativo de Chopin”, en particular dada su corta duración.
El hecho de que sea un vals también resulta de interés, ya que aunque sus piezas más famosas suelen ser nocturnos, para ganarse la vida en el exilio tuvo que componer y tocar muchos valses, ya que eran el baile de moda en la época. En esta pequeña pieza “podemos ver a Chopin probando cosas que se convertirían en sellos distintivos de su estilo”, según McClellan, destacando el hecho de que el manuscrito habría sido escrito cuando Chopin tenía poco más de 20 años.
Según el museo, desde finales de la década de 1930 no se había descubierto una obra inédita de Chopin. “Escuchar esta obra por primera vez será un momento emocionante para todos los que están en el mundo del piano clásico”.