A 100 años del estreno de “La Catedral” de Agustín Barrios

ARTICULO ORIGINAL
AUTOR DE ARTÍCULO ORIGINAL: Víctor M. Oxley
FECHA DE PUBLICACIÓN ORIGINAL: 1 de mayo, 2021
TEXTO Y GRÁFICOS ORIGINALES: Diario Última Hora

Víctor M. Oxley

Escritor e investigador

El diario El País le da un destaque titulando la referencia al concierto de “Brillante Recital de Guitarra”, así como también el diario La Tribuna Popular le dedica espacio con un artículo Barrios en La Lira.

Originalmente fue concebida cercana al año de 1921 en dos secciones, la primera subtitulada “andante religioso” marca compasillo como métrica para los compases. En esta se presenta el motivo de la obra cuya figuración dominante está dada por la corchea con punto y semicorchea seguidas por negra o por blanca para un respiro en la frase. Se la interpreta en tiempo moderato. La segunda sección esta signada por Barrios como “Allegro Solemne” y está mensurada en 6/8. La figuración dominante es la de semicorcheas, en arpegios que le imprimen un motor dinámico en toda su extensión. Agustín Barrios grabó La Catedral en agosto de 1928 para el sello Odeón. Al comparar la grabación de Barrios con los manuscritos disponibles, se puede constatar que algunas notas las omite, agrega otras y algunas notas las cambia. En el Allegro solemne incluso se puede corroborar que hace una omisión significativa de un acorde arpegiado. La primera sección denominada “preludio saudade” por Barrios, compuesta muy posteriormente a las dos secciones originales en el año 1938 en La Habana, esta mensurada en 2/4. El motivo está dado por la negra con puntillo y la corchea.

Siguiendo los cánones de Bach

Esta obra, La Catedral, muy expresiva del genio mangoriano, está construida heurísticamente siguiendo los cánones barrocos propios de Bach, desde sus partitas para violín solo. Entre las partitas de Bach podemos citar su partita nº 1 en Bm. Esta partita en tiempo de Allemande, marca un tiempo moderato y empieza según la escolástica del estilo con una corchea anacrusa seguida por una figuración dominante de corchea con puntillo y semicorchea, que se pueden identificar como constante a pesar de la ornamentación y elaboración progresiva que se le imprimen.

El segundo movimiento de la partita viene dado por un Double, en este, el motivo original de la Allemande se identifica notablemente, pero las ornamentaciones y las elaboraciones en figuración de semicorcheas le imprimen dinamismo vital. Así mismo, Barrios opera en su Catedral, tanto es así que el andante religioso es un Allemande en tiempo moderato y su Allegro Solemne un Double, hechos que pueden constatarse en la partitura.

Fiel al canon barroco, Barrios duplica la figuración del andante en el allegro. En la suite, es habitual que esta esté precedida por un preludio que alternase el carácter y el ritmo de las piezas constituyentes. La práctica barroca las usó con un solo tema, dos o más temas. En el caso de Barrios adopta una fórmula constante que sirve de esquema y deja que la amplificación especialmente en lo que atañe a la armonía, aporte variedad e interés a toda la sección. Es importante señalar que la suite, también denominada según países como sonata, partita etc. se constituye a partir de serie de piezas escritas en una misma tonalidad. La Catedral en sus tres partes se despliega sobre la tonalidad de Si menor. Como podemos constatar La Catedral como pieza tripartita se ajusta perfectamente al molde escolástico del barroco, y de ello podemos afirmar que, de modo intencional, Agustín Barrios le agregó el “preludio saudade” de manera orgánica, pues ella responde a una lógica estructural bien definida y acorde a los usos canónicos del estilo barroco bachiano.

La introducción bien meditada de las obras de Bach –por parte de Barrios– en su repertorio de concierto, práctica que mantendrá a lo largo de toda su carrera hasta su muerte, incluyó las obras que forman parte de las Sonatas y Partitas para violín del genio alemán de Eisenach.

El amigo y consejero musical de Barrios, Eduardo Fabini hizo las gestiones debidas para posibilitar presentaciones de su amigo y discípulo Agustín Barrios en los escenarios más selectos en la República Oriental del Uruguay, así a Barrios se le abrieron las puertas de los enclaves más granados del parnaso musical oriental, el Conservatorio La Lira, lugar en donde estreno su magnánima obra La Catedral como vimos, y en donde Fabini estudio sus primeras lecciones de violín y luego se desempeñara como profesor, y el más grande e importante teatro del Uruguay: El Teatro Solís en Montevideo.

Actuaciones en Europa

Cuando Agustín Barrios fue a Europa con la familia Salomoni, lo hace con la esperanza de darse a conocer como gran músico intérprete y compositor de la guitarra, y siendo así, a instancias de las gestiones y relaciones que Fabini le allanara, se presenta el 7 de noviembre de 1934 en el Real Conservatorio de Música de Bruselas, antigua catedral del arte en donde Fabini recibiera su primeros laureles del arte en 1903, siendo primer premio y medalla de oro como egresado de violín, y luego de composición en 1907.

En su presentación ante lo más selecto de la élite musical europea, Barrios interpreta la Suite completa de la Partita Nº 3 de Johann Sebastian Bach, obra que ya en sus años por el Uruguay bajo la tutela de Fabini había estudiado en profundidad, y siendo obra bien meditada en todos sus detalles, lo hace con una calidad sin igual dejando a los asistentes atónitos por tal proeza virtuosa de interpretación en la guitarra.

La lista de interpretaciones de Bach por parte de Barrios Mangoré, extractadas a partir de programas de concierto conocidos es la siguiente: de la Sonata Nº 1 en sol menor, BWV 1001: Siciliana (en dúo con Eduardo Fabini en un concierto en Minas, Lavalleja en el Uruguay); y Fuga (10 ocasiones); de la Partita Nº 3 en mi mayor, BWV 1006: “Preludio” (14 ocasiones); “Loure” (9 ocasiones), “Gavota en Rondó” (13 ocasiones); “Bourré” (6 ocasiones); de la Partita nº 2 en re menor, BWV 1004: “Allemande” (2 ocasiones); “Courante” (6 ocasiones); y “Sarabanda” (1 ocasión). En referencia a estas obras aún hoy se pueden ver dos manuscritos hechos por puño y letra de Agustín Barrios Mangoré. El Courante de la Partita nº 2 en re menor, BWV 1004 trunca en el compás 24, autografiada en honor a su amigo y mecenas uruguayo Don Martín Borda y Pagola; y Allemande de la misma obra bachiana referenciada, en versión para segunda guitarra en un cuadernillo de lecciones hecha por Mangoré para dar clases en El Salvador.

Las Partitas para violín solo de Bach dieron a Barrios la clave para su técnica de distribución de voces en el diapasón de la guitarra, le aportaron el uso virtuosísimo de la melodía adosada con escalas y arpegios en un rango o ámbito de tesitura jamás soñado en la guitarra hasta entonces, además le enseñaron como conducir las voces armónicas en los enlaces cadenciales –en secuencias al estilo bachiano– aportándole la forma magistral de los enlaces por grado descendente y continuo característicos de su obra madura.

 

Hoy a 100 años de aquel estreno, acto en el cual se incorpora una obra hoy obligatoria en el repertorio de la guitarra de concierto, podemos concluir con las palabras de John Williams, quien ha dicho de Barrios: “Como un guitarrista/compositor, Barrios es el mejor entre todos, sin importar su escucha. Su música tiene mejores formas, es más poética, ¡es más… todo!”