Las Montoneras participarán en el festival Ella es música, organizado por el IMER

Ella es música es un festival organizado por el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) que promete un marzo espectacular con conciertos diarios de música de mujeres.

La saxofonista Alma A. Rodríguez, quien forma parte del colectivo Las Montoneras, explicó sobre los conciertos que se transmitirán a las 16 horas por Opus 94: Todos los días habrá música de mexicanas y extranjeras radicadas en México, entre otros invitados; además se escucharán todos los géneros como clásica, jazz, antigua, tradicional y contemporánea.

Los conciertos, agregó, serán en vivo desde los estudios A y B del IMER, con el enorme talento de mujeres intérpretes y compositoras por el 94.5 de FM.

La brecha de género es un realidad, se necesita más equidad en las oportunidades. No es un asunto nuevo, son tiempos de cambio, es la premisa del festival que comenzará el 1º de marzo con el Cuarteto Aurora (piano y cuerdas), agrupación que se ha presentado en varios festivales; en sus producciones discográficas destacan obras de José Rolón, Eduardo Gamboa, Eduardo Angulo y Francisco Ladrón de Guevara, entre otros.

Las Montoneras, explicó Rodríguez, ofrecerán un concierto el 8 de marzo, con un programa que consta de En el exilio, con Nubia Jaime Donjuán (saxofón tenor solo); Ave Fénix, con Jimena Contreras (saxofón tenor y soporte fijo), Alma A. Rodríguez (saxofón tenor); Iridiscencias Acuáticas, con Aleyda Moreno (electroacústica), e Improvisaciones Montoneras.

Tendrán como artistas invitadas a Adriana Camacho (contrabajo), Erika Flores (flauta traversa) y Colectiva Tsunami (Maribel Suárez en el fagot, y en los violonchelos Mariana Sánchez y Belén Ruiz).

Las Montoneras, explicó la saxofonista, surgen a raíz de la escasa presencia de mujeres en la música mexicana y su papel en la sociedad y en el medio artístico. En la colectiva se entreteje y fomenta la colaboración entre artistas e investigadoras con el objetivo de que tanto su labor creativa como la de otras mujeres sea visibilizada, difundida y apreciada.

Actualmente preparan su primera producción, además de que están enfocadas en la creación e interpretación de música original, así como en la investigación musical académica en torno a la contemporaneidad de la mujer en el ámbito artístico.

La colectiva está integrada por Aleyda Moreno (piano, voz y copas de cristal), Alma A. Rodríguez (saxofón tenor), Gabriela Maravilla (sintetizador), Guadalupe Perales (guitarra eléctrica), Lorena Ruiz (percusiones), Lucía Esnaurrízar (bajo eléctrico), así como Jimena Contreras y Maglog Orozco, en la producción.

En el Festival Ella es música –que está sujeto a cambios de último momento– participarán también: el Trío Divini Accenti (voces, guitarra barroca y archilaúd), la violinista Mariana Andrade, la soprano Dhyana Arom, Xochicanela (Son huasteco), la pianista María Hanneman, Paax-Kan (cuarteto de clarinetes), la flautista María Vakórina, la guitarrista Marina Tomei y Lorena Peugnet (clavecín).

Además, los pianistas Bárbara Minchaca y Calio Alonso, el ensamble vocal Las Billies, la flautista Mariana Chávez-Lara, la soprano Eugenia Ramírez acompañada en la viola de gamba por Paulina Cerna Huici, así como Musas Ensamble de Arpas, la soprano Laura Cuevas, el dúo Cirión-Flores (piano y flauta), el Trío Barra Libre, (percusiones) y la violinista Aura Hernández acompañada por Domina Strings (cuarteto de cuerdas), entre otros artistas.

Desde 1984 Opus 94 es referente de la música de concierto en la Ciudad de México. Comenzó como Opus 710 en la banda de amplitud modulada, y a partir del 5 de junio de 1986, empezó a transmitir en su espacio actual. Desde entonces, “la diversidad de su público, tanto en edad como en ocupación, ha permitido desmitificar el hecho de que la música que transmite es ‘culta, elitista’ y sólo apreciada por unos cuantos”, de acuerdo con la página del IMER. Más información sobre el Festival Ella es música: https://www.imer.mx/opus/festival-ella-es-musica-2022/

El Carnegie Hall de Nueva York cancela los conciertos de Valery Gergiev por su apoyo a Putin

La carrera internacional del célebre director de orquesta ruso Valery Gergiev está en una encrucijada tras la invasión de Ucrania. El Carnegie Hall de Nueva York ha decidido cancelar las actuaciones del músico este fin de semana, cuando tenía previsto dirigir tres conciertos con la Filarmónica de Viena en esta prestigiosa sala a partir de este viernes. Gergiev, figura emblemática de la música rusa a nivel internacional y amigo del presidente Vladímir Putin, no ha querido aclarar públicamente su postura respecto a la guerra. Eso también le puede costar otro disgusto en La Scala, que amenaza con suspender su participación en una producción si no condena el ataque a Ucrania, como anunció este jueves el alcalde de Milán, Giuseppe Sala.

También corre peligro el puesto de Gergiev como director de la Filarmónica de Múnich, que ocupa desde 2015. El regidor de la ciudad alemana, Dieter Reiter, le ha dado de plazo hasta el lunes para condenar la invasión de Ucrania, de lo contrario amenaza con rescindir su contrato, según ha informado Robert Braunmüller en Abendzeitung.

El célebre artista, de 68 años, director del Teatro Mariinski de San Petersburgo, se ha mostrado muy cercano a Putin últimamente. Su relación viene de cuando el presidente de la Federación Rusa era alcalde de San Petersburgo (1990-1996). El director siempre ha admirado la predisposición de Putin hacia la música clásica y ha apoyado públicamente todas sus decisiones. Alega que existen particularidades culturales entre la sociedad rusa que no son entendidas en Occidente. Nunca ha temido las consecuencias que esta postura pudiera acarrear. Fue uno de los primeros artistas en apoyar la invasión de Crimea, la ley contra la propaganda homosexual o la condena a las integrantes del grupo Pussy Riot. También dirigió el polémico concierto que Rusia organizó en Palmira, con el acuerdo del régimen sirio de Bachar el Asad, después de liberar la zona arqueológica de la presencia del Estado Islámico. Por su influencia y prestigio ha sido premiado por Putin con varias condecoraciones, como la de Héroe del Trabajo de la Federación Rusa en mayo de 2013.

En La Scala, Gergiev dirige La dama de picas de Chaikovski, cuyo estreno se celebró el miércoles sin grandes protestas, pero sí con algún abucheo desde el patio de butacas, según el diario La Stampa. El alcalde, que también es presidente del patronato de La Scala, declaró este jueves a los medios que le había hecho llegar al director una petición explícita para que “asumiera una postura clara en contra de la invasión”. En caso de no recibir una respuesta, el teatro podría “contratar a otro maestro” para las próximas funciones, según Giuseppe Sala.

El Carnegie Hall tampoco recibirá al pianista ruso Denis Matsuev, que iba a actuar junto a Gergiev y que también apoyó la anexión de Crimea. El maestro será sustituido por Yannick Nézet-Séguin, director musical de la Metropolitan Opera de Nueva York.

Frente al silencio de Gergiev, otros directores de orquesta han expresado su rechazo a la invasión de Ucrania. El director ruso Semión Bychkov ha condenado el ataque sin paliativos en su página web: “El silencio frente al mal se convierte en su cómplice y termina convirtiéndose en su igual. La agresión rusa en Ucrania nos lleva a lo que mi generación esperaba que nunca volviera a suceder: la guerra”. También lo ha hecho Vladímir Yúrovski, director musical de la Ópera Estatal de Baviera y titular de la Orquesta Sinfónica de Radio Berlín, que ha reconocido su perplejidad ante el ataque militar de la Federación Rusa contra Ucrania: “Estoy profundamente indignado por ello, pero también extremadamente triste, pues estoy conectado a ambos países a través de mi historia familiar”. Cabe destacar, además, el comunicado difundido por la directora ucrania Oksana Lyniv, recientemente nombrada directora musical del Teatro Comunale de Bolonia, donde afirma: “A todos los amigos, simpatizantes, artistas internacionales, festivales, organizaciones: ¿Cómo pueden apoyarnos ahora? ¡Por favor, compartan sus declaraciones y sus pensamientos públicamente! (…) ¡Necesitamos su apoyo activo ahora mismo!”.

Elena Kovalskaya, directora del teatro Meyerhold de Moscú, financiado por el Estado, dejó muy clara su opinión este jueves en la red social Facebook: anunció su dimisión, calificó a Putin de “asesino” y manifestó que no quiere “cobrar de él”, según recogieron la agencia AP y el Business Insider.