Texto y Fotografías: Rosete Ros
El ensamble de metales de la banda de música del estado de Oaxaca se presentó el viernes 25 de octubre en el templo de la compañía de Jesús Oratorio de San Felipe Neri.
El repertorio fue un viaje que nos hizo comprender de donde viene la música de las grandes bandas Oaxaqueñas, cuál es su conexión con la música del virreinato, y cómo la mezcla de las lenguas originarias y tradiciones se mezclo en un sincretismo musical del que ahora disfrutamos en música de las grandes bandas de aliento Oaxaqueñas.
A propósito de la víspera de día de muertos, las ofrendas, el olor a copal, el cempasúchil y la creencia tan particular sobre la muerte de los mexicanos, el Ensamble de Metales de la banda de Música de Oaxaca nos regaló un repertorio en dónde pudimos escuchar desde melodías criollas del virreinato, pasando por un grandioso “Stabat Mater”, hasta las marchas fúnebres que no podemos imaginar fuera del sonido de los alientos Oaxaqueños.
Cada marcha fúnebre representativa de una entidad diferente de este bello estado, nos narra la historia del santo patrono en cada municipio y los momentos más íntimos en que con grandeza despiden a sus seres queridos las familias durante los periodos en que se velan los cuerpos, previo a su entierro.



Pareciera que los alientos son ese lamento del duelo ante la muerte, pero con la suficiente fuerza para continuar hacia la vida y el otro mundo, las percusiones son pesadas y el mismo ritmo de los metales pareciera que nos hace arrastrarnos en este camino hacia lo desconocido.
Así transcurrió un concierto único en el que pudimos disfrutar de esta música fuera de su contexto original, pero permeados con la sensación inherente a ella.
Espectáculos que suceden en la riqueza cultural del Festival Internacional Cervantino 2024.









