Texto: Nancy Vargas | Fotografías: Marina Díaz
Después de un respiro tras varios conciertos con Las cosas que quiero recordar, Andru regresó al Foro Indie Rocks! para recordarnos que vale la pena detenerse, guardarse y volver a lo grande, acompañada de sus amigos.
El pasado 13 de septiembre, la multiinstrumentista —con probablemente la colección de gorras más grande de la escena nacional— invitó a celebrar con ella una noche entre personas queridas. Pequeño Sol desde la CDMX, Edgar Bajo el Agua desde Zacatecas y la banda tijuanense Policías y Ladrones se sumaron a este festejo.
Pequeño Sol abrió la velada mostrando que el centro del país sigue dando propuestas frescas para conectar. Con temas de su primer EP Entre luz y sombras, como Recursos humanos y Pensando en ti, dejaron claro que si disfrutas el indie rock y el indie pop, no puedes dejar de escucharlos.
Luego llegó un momento íntimo: Edgar Bajo el Agua, solo con su guitarra, transformó la sala. Su voz viajaba entre el arrullo y el desgarro, como si nos tradujera lo que significa tener el corazón en las manos. Canciones como Habitar, Salva y Recordatorio semanal fueron amarras directas a la nostalgia.
Antes del acto principal, Policías y Ladrones hicieron su esperada aparición: desde noviembre de 2024 no tocaban en la CDMX. Entre nubes y luces de colores, sonaron Decir que no, Responder a eso y Camuflaje, además de canciones que ya son parte esencial de su repertorio, como Nubes, Dominas y Nada te va a matar.
Finalmente, llegó el turno de Andru. El público, entre gorras y adornos de colores, sabía que era hora de dejarse ir. Acompañada de sus amigos, la artista transformó la nostalgia en baile y celebración.
El recorrido incluyó toda su discografía: desde Capuccino y Lo haría todo de nuevo hasta Las cosas que quiero recordar. Hubo también colaboraciones especiales: con Policías y Ladrones en El tesoro (cover de El Mató a un Policía Motorizado); con Edgar Bajo el Agua en El cine (tema de Mecano); y con Berra Brava junto a Ilka de Te Vi en un Planetario para cantar Voy en auto.
La noche cerró con la certeza de que los amigos pueden sentirse como familia. Un abrazo colectivo de emociones que se cocinó a fuego lento y nos regaló un regreso dulce y poderoso. Andru dejó claro que, en compañía, todo sabe mejor.















