Detrás de la música en el Festival Internacional de Jazz de Montreal
04 de julio de 2023
Por Fátima Meléndez
Nos hemos instalado en Montreal, una ciudad famosa por su diversidad y oferta cultural. Aquí todas las personas pueden contarnos sobre lo maravilloso que es ser parte de la ciudad, las diferentes razones por la cual se han mudado y han formado su vida desde Canadá. El Festival Internacional de Jazz de Montreal nos une desde distintas partes del mundo, melómanos reunidos para celebrar la música.
Usualmente, la primera persona que nos viene a la mente cuando hablamos de festivales de música, suelen ser las y los artistas, a quienes vamos a escuchar, quienes reúnen a la audiencia. Es cierto, son lo fundamental para el evento, pero no podemos dejar de lado a las personas detrás del festival, productores, técnicos, representantes, seguridad, voluntarios, fotógrafos, reporteros, entre muchos otros. Piezas esenciales para lograr que todo salga a la perfección. Todos desde su especialidad, pero con el mismo objetivo de acercarnos a la música desde Montreal.
He tenido la oportunidad de conocer y conversar, brevemente -pues todos estamos concentrados en nuestra labor- con diversas personas que aman y se dedican a la música. Fotógrafos esperando a captar los momentos desde su lente, como lo han hecho desde hace más de treinta años, así me comentan dos fotógrafos, previo a la presentación de Brandee Younger. “Me hubiera gustado empezar más joven, pues a mis setenta años, soy adicto a mi trabajo y quiero seguir como si fuera la primera vez que me encuentro aquí”
Steve, un amigable fotógrafo inglés, me comenta que vive en Montreal desde hace ocho años y está enamorado de la ciudad “siempre hay música, así salgas a la avenida principal o te encuentres en un mágico recinto como este, La Maison Symphonique, esperando a Melody Gardot, aquí todos vivimos en contacto con la música.”

Una joven coordinadora de medios canadiense me ayuda a encontrar mi lugar designado para fotografiar la presentación de la icónica dama de las gafas, Melody Gardot. Conversamos un poco y me comparte que Montreal tiene muchos festivales musicales todo el año, le ilusiona dedicarse a este aspecto de la música y espera apoyar durante muchos años. A pesar de ser su segundo Festival Internacional de Jazz de Montreal, me dice con una amplia sonrisa, que le fascina la diversidad y el talento nuevo que ha descubierto en el evento “es un trabajo maravilloso, no lo cambio por nada” comenta antes de que comience el concierto y empecemos a fotografiar.
A pesar de que todas las interacciones en el festival han sido agradables, Letizia, una de las encargadas de la sala de prensa, me comenta luego de recibir una llamada, que en ocasiones las personas que colaboran no son la más amables. Es sabido que la atención a las personas requiere de paciencia y de la capacidad de reaccionar ecuánimemente ante situaciones como esas. Pero es importante recordar que, al apoyarnos en nuestro trabajo, simplemente desde la amabilidad a los demás, los proyectos tienen mejores resultados.
Me conmueve que al conversar con las personas puedo notar que compartimos ideas similares: primero que la música merece celebrarse, disfrutarse y compartirse; y segundo, que desde nuestra labor tratamos de comunicar lo maravilloso que resulta colaborar en este afamado festival que cumple con su objetivo: eliminar fronteras y sobre todo hacernos pasar un buen rato.







