El 31 de marzo se cumple el primer centenario del nacimiento de Octavio Paz, preeminente filósofo y literato, el único escritor mexicano que hasta este momento ha sido ganador del Premio Nobel de Literatura. Esto sucedió en 1990.
Su obra poética es muy vasta. La inició en 1931, al publicar su poema “Cabellera”. De ahí en adelante desarrolló una labor infatigable para beneficio de las letras mexicanas. En cuanto al ensayo, “El laberinto de la soledad” (1950), inaugura una corriente de análisis sobre el mexicano; busca respuestas y propone explicaciones sobre nuestra mentalidad.
Octavio Paz es un orgullo para las letras latinoamericanas. Como una pequeñísima muestra de su pensamiento, compartimos las primeras frases de su poema “La poesía”:
“ Llegas, silenciosa, secreta,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.
El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente…”







