


Son y Danzón en Coyoacán
Por Meztli Brindis
Sombreros, zapatos de baile y faldas amplias, se hicieron presentes en el concierto Son y Danzón en Coyoacán, realizado por la emisora más antigua de América Latina, la XEB, La B grande de México, que el pasado mes de septiembre celebró su nonagésimo aniversario.
Después de varios meses de preparativos y una semana de arduo trabajo, por fin había llegado el día del concierto. Eran las 10:00 de la mañana y el equipo de producción arribaba a las instalaciones del Jardín Hidalgo, en la Delegación Coyoacán. Se comenzaron a montar lonas y banners, así como las bocinas y consolas del área de ingeniería; se afinaban detalles entre productores.
Poco antes de las de las 10:30, el público radioescucha comenzó a llegar al lugar del evento; algunos curiosos se acercaban a preguntar qué es lo que se celebraba y qué agrupaciones se presentarían, por lo que tomaron la decisión de reservar un lugar en los asientos más cercanos al escenario.
Pasadas las 13:00 horas, comenzó la prueba de sonido; el grupo Recuerdos del Son hizo bailar por un breve momento al público que cada vez se aglomeraba más.
14:00 horas. Es el momento del arranque, la transmisión se ve retrasada, el nerviosismo es evidente; el grupo, la locutora e incluso los mismos espectadores se encuentran a la expectativa de una señal, un solo movimiento que les marque el inicio del festejo. En la unidad móvil se encuentran al teléfono los productores de las tres emisoras destinadas a transmitir el evento, que esperan el momento preciso para dar la indicación a sus operadores y arrancar sin más preámbulo.
Después de unos minutos de espera es lanzado el “cue”, la transmisión arranca con las tres emisoras enlazadas; el concierto da inicio con el grupo Recuerdos del Son, que vuelve a tocar, pero esta vez con más fuerza. De los alrededores comienzan a llegar más y más personas para poder disfrutar del espectáculo; el grupo de baile Danzoneros de Coyoacán abre la pista y dejan ver sus mejores pasos, pero rápidamente son alcanzados por otras parejas que comienzan a pulir el piso.
El reloj marca las 15:00 horas; con el transcurrir del tiempo la calidez y el gozo de cada uno de los concurrentes es muy notorio. En este momento sube al escenario La Danzonera de Acerina, poniendo ritmo y pasión a cada una de las melodías interpretadas.
Entre los bailarines hay una pareja que destaca, no solo por el traje negro con bordados y listones de color blanco, sino por la delicadeza y la sensualidad de cada uno de los movimientos que hacen al bailar, dando la impresión de encontrarse solos.
16:00 horas. Vestidos de traje y saco color salmón, La Internacional Auténtica Sonora de Gildardo Zárate hace su aparición, convirtiendo lo que antes estaba “prendido” en algo que irradiaba alegría desbordada.
Fue en un cabaret donde te encontré bailando, vendiendo tu amor al mejor postor, soñando…
En una mezcla de júbilo y emoción se escucha Luces de Nueva York, interpretada por Benito López, vocalista de la sonora y coreada por una multitud de personas que bailan con sus parejas habituales y de otros que encontraron con quién bailar entre la misma audiencia.
Desde el escenario se puede observar la plaza de Coyoacán llena de niños, jóvenes y personas de la tercera edad, compartiendo el mismo gusto por la música y por la celebración de una emisora que ha unido a varias generaciones, creando un ambiente de respeto y amistad.
La última melodía está por comenzar, cada una de las parejas se toma entre los brazos. Con unos ligeros acordes comienzan una danza que esperan no termine jamás. Por fin las últimas estrofas llegan a su fin. El grupo musical y el equipo de producción dan las gracias por asistir a un evento de tal magnitud.
Cada miembro de la producción se despide con alegría y cansancio, después de una semana de arduo trabajo y entrega total. La camioneta en que el público los vio llegar se aleja dejando muchos recuerdos y la ilusión de un próximo encuentro. ¿Cuándo? Quizá el siguiente año.








