Algunas personas piensan que las líneas de la mano solo sirven para que las lea una señora que practica el timo de la quiromancia. Esto es un error, pues científicamente hablando las líneas de nuestras manos, llamadas pliegues de flexión palmar, ayudan a estirar la piel de la mano y apretar.
Los pliegues palmares se desarrollan cuando el bebé aún se encuentra dentro del útero, cerca de la semana 12 de gestación.
La mayoría de las personas tienen tres pliegues y otras solo uno. Este último caso, presente en 1 de cada 30 personas, pueden mostrar indicios de problemas con el desarrollo y están asociados a trastornos como el síndrome de Down.
El grosor y número de pliegues en las palmas también dependen de factores como el historial genético y la etnicidad.
Así que la próxima vez que se mire las palmas de las manos y piense que los pliegues no sirven para nada, imagínese que sin estas líneas usted no podría apretar o cerrar la mano.







