
Cuando las personas empeñan todo su ánimo y sus esfuerzos para hacer realidad un sueño, algo espléndido debe ocurrir. Eso, precisamente, es lo que se cumplió el pasado fin de semana en el Museo Nacional de Culturas Populares en la presentación del primer disco del grupo Radio Cafetal, Ritmos Cubanos. Fue un encuentro con la alegría, con el ritmo, con la fuerza que brota del regocijo compartido, con la satisfacción que da constatar el buen resultado de un trabajo cuidadoso realizado a favor de la música.
La trayectoria de Radio Cafetal comienza hace cinco años con la reunión de sus integrantes en torno a un proyecto que buscaba interpretar, con excelencia, los tradicionales sones cubanos. Sin embargo la historia se remonta más atrás, a las fantasías de una niña que desde la cocina de su casa familiar en Fortín de las Flores, Veracruz, escuchaba a través de la radio las voces de Celia Cruz y de Celina González que cantaban piezas musicales que sonaban a Cuba y “sonaban a antigüedad”. Esa niña era Karina Figueroa Lima y esa pasión por los ritmos cubanos la ha acompañado desde entonces. Sin embargo, a través de su cercanía con otros sones, los de su propia tierra veracruzana, Karina aprendió que la música de Cuba era más nuestra de lo que a veces podemos creer. Es la música que vive en las cadencias del puerto jarocho, en las rimas campesinas de uno y otro lado, en las luces vibrantes de los escenarios de la Ciudad de México y también en los pies y en las caderas de muchos de nosotros. Con estos descubrimientos a cuestas, Karina reunió a un grupo de músicos estupendos, enamorados, como ella, de la música de Cuba y, sobre todo, conocedores de los detalles rítmicos y sonoros que la hacen única. Ellos son Miguel Carló, Dionisio Alzaga, César Martínez Vázquez, Rosendo Casasola Pérez, Isaac Zamora Pichardo y Enrique Quintana Martínez. Suenan de maravilla y quienes asistimos a la presentación en el Museo de Culturas Populares pudimos constatarlo y disfrutarlo.

Fue una tarde deliciosa. El patio del Museo estuvo lleno y nadie dejó de bailar. La lluvia, que cayó en los primeros minutos de la presentación, no mermó los ánimos y todos continuamos atentos a la música y al ritmo. Las décimas improvisadas de Citlali Malpica, abrieron la fiesta. Siguió una presentación interesante y precisa de Ishtar Cardona que habló de la fuerza vivificadora de los sonidos musicales que entraron por el Atlántico mexicano y que hicieron de nuestro país un lugar de guaracha y de rumba. La música inició con la “Cita en el Platanar” y el júbilo que se proyectaba desde el escenario nos fue contagiando a todos. En algún momento tomó la palabra la poeta tlacotalpeña Melania Jiménez, artesana del verso, que compartió una décima suya que inspiró una de las canciones más bellas del disco. La enorme sonrisa de Karina, su canto, la maestría y precisión de todos los músicos, la impecable comunicación entre ellos, la cercanía con el público…, todo eso marcó la ruta de una fiesta deliciosa. Una a una, fueron sonando todas las canciones del disco, y el ánimo no decayó en ningún momento.
Como una suerte de promesa de continuidad, el disco lleva el ingenioso nombre de “El Primero”, con lo que se establece el compromiso de que habrá un segundo, un tercero… en fin. No debemos dejar de decir que este disco, “El Primero”, tiene como portada un estupendo grabado de Alec Dempster que refleja todo el espíritu que animó este trabajo. ¡Larga vida a Radio Cafetal! ¡Felicidades por este disco y gracias por una tarde deliciosa!













