Por Sonia Yáñez
Pocas son las personas que se resisten al suculento ritual de abrir poco a poco la hoja de maíz o plátano según sea el caso, para percibir el olor y por supuesto el calor de un suculento tamal.
Mientras algunos esperan hasta el 2 de febrero día de la Candelaria, para cobrar los tamales que por costumbre se regalan después de sacar el muñequito de la rosca de Reyes el 6 de enero, para otros resulta más normal consumirlos, cuando se realizan los bautizos, cumpleaños, velorios e incluso compartimos un tamal con nuestros difuntos en las ofrendas del día de muertos.
Mucho se ha cuestionado acerca del origen del tamal, ya que varios países del continente americano lo consumen con otro nombre y otros guisados pero con el mismo ingrediente principal, el maíz. En México se tienen registradas más de 370 variedades de tamal, desde Yucatán con los vaporcitos hechos con cochinita pibil, hasta las corundas de Michoacán y los famosos tamales oaxaqueños con hormiga chicatana. Todos estos tamales han llegado ahora al Museo Nacional de las Culturas Populares en Coyoacán para el deleite de los que vivimos en la Ciudad de México.
La Feria del Tamal es ya una tradición. En su edición 24, además de la participación de 12 estados de la República Mexicana y 8 países invitados, ofrecerá una serie conferencias y mesas de dialogo que serán coordinadas por Yuririra Iturriaga, antropóloga de la alimentación, para saber más acerca del tamal y la forma en que se le fueron incorporando algunos ingredientes como la manteca que llegó con los españoles.
El Museo acondicionó los patios con alguna mesas para la degustación de los tamales de Guerrero, Estado de México, Hidalgo, Tlaxcala, Tamaulipas, entre otros. Mientras realizan el recorrido podrán observar como “las corundas”, clásico tamal de Michoacán de forma tringular se llenan de color con la salsa roja, crema y queso, o su versión más grande las “palomas purépechas” que según nos platicó la Señora Jaqueline Sánchez se realizann en Puruándiro, de donde es originaria.
Entre los tamales que podrán disfrutar y que pocas veces tenemos oportunidad de encontrar en la Ciudad de México, está el Chiapaneco que lleva pasa, ciruela pasa, aceituna y huevo duro rebanado. Los Cervantinos, elaborados en Celaya y por supuesto que Xochimilco no se podía quedar atrás y nos ofrece unos tamalitos de ancas de rana en salsa verde, de conejo y guajolote con mole.

Para muchos amantes de este platillo, no se podrán ir de la Feria sin probar los tamales de doña Edmunda García Méndez de Oaxaca que nos platica en viva voz de que tratan sus tamales y como consigue la famosa hormiga Chicatana.
Escucha a la Señora Edmunda
La mejor forma de conocer las tradiciones de un estado es por medio de su comida, doña Leticia Esquivel Hernández que prepara el famoso Zacahuil, nos platica de su preparación.
Escucha a la Señora Leticia
Y para no sólo quedarnos con el antojo, hay que abrigarse bien estos días para asistir al Museo Nacional de Culturas Populares ubicado en Avenida Hidalgo 289, Col. Del Carmen Coyoacán. Este recinto estará abierto de 10:00 a 20:00 horas y para llevar suficiente presupuesto para degustar de los tamales, los precios de cada uno van desde los 20 hasta los 60 pesos.
Que la mejor manera de acompañar un tamal con su atolito sea la canción del Zacahuil de Ramón Chávez que forma parte de la programación musical de Radio México Internacional.


















