Fuente: elpais.com
Hoy, Philip Glass está considerado como uno de los grandes compositores vivos, de los más reputados artistas creadores de música clásica minimalista. Pero a inicios de los años setenta el estadounidense, que ya había dado muestras de su talento, tras volver a Nueva York después de estudiar composición en Francia y convertirse al budismo en el Tíbet, viaje que le sirvió para descubrir la música india que tanto le influyó, aún no se lograba ganar la vida con sus piezas. Iba de trabajo en trabajo como fontanero, taxista o repartidor de electrodomésticos. Fundó su propio grupo, Philip Glass Ensemble, y vendió composiciones autografiadas para añadir un dinero extra a sus ingresos. Lo hizo también con Música en ocho partes, que empezó a componer en 1969, se estrenó en enero de 1970 y que se perdió cuando la partitura, que el autor escribió con taquigrafía, fue adquirida por un particular.








