Como parte de las actividades del Festival Hipnosis, en la noche previa a la quinta edición se realizó una sesión íntima de The Black Angels en el Foro Indie Rocks.
La Roma no sólo es una de las colonias más visitadas por turistas en la Ciudad de México, también es uno de los lugares que tiene entre sus calles al Foro Indie Rocks, un espacio que durante años ha sido referente para talentos de la escena alternativa internacional.
Ir a un concierto en el ya clásico Indie Rocks es una experiencia que todo chilango necesita en su vida. Entre las luces neón, los visuales psicodélicos, y las personas, en su mayoría, vestidas de color negro, resulta fácil fusionarse con el entorno.
La noche Hipnosis comenzó con Supersilverhaze, no la planta sativa, la banda pre-pandemial de la Ciudad de México. Supersilverhaze lanzó algunos sencillos en el lejano 2018 y explotaron con un maravilloso EP al año siguiente. Ahora, en 2022, forman parte de Hipnosis y prometen ser una de esas bandas distorsionadas que llegaron para quedarse en nuestros cerebros.
Después, la noche dio un salto internacional con JJUUJJUU, misma banda que muchos no saben cómo se pronuncia, pero eso es lo de menos. Los Ángeles, California es su lugar de origen y, casi como cliché, nacieron en un estado generador de talentos. Ver a JJUUJJUU en vivo es como observar a personas que escaparon de un manicomio y se subieron a un escenario listos para devorar los instrumentos. Hay un choque interesante entre la pasividad y la agresividad en cada una de sus canciones: de pronto momentos de energía y más tarde, momentos tranquilos.
Sin duda, preparaban el escenario para lo que estábamos a punto de presenciar, el acto que parecía que la mayoría de asistentes esperaba: The Black Angels.
Entre almas oscuras, olores combinados, cerveza en el piso y risas, hubo un momento de silencio. La tensión de las luces apagadas, la tenue iluminación y los aplausos y gritos de emoción, fueron el ambiente con el que la aclamada agrupación, The Black Angels, abordó el escenario.
Desde que los texanos se encontraron con sus instrumentos e hicieron sonar las primeras notas de sus legendarias canciones, las cabezas de las personas no pararon de moverse. Saltos, cantos y mucho baile.
La noche terminó entre los platillos de Stephanie Bailey que, con su enérgica presencia, dominó los tiempos de la música. El lenguaje corporal entre cada integrante de The Black Angels demuestra porque cada individuo es un mundo, y al mismo tiempo, cada individualidad puede crear nuevos universos si se une con los otros para manifestarse. Podríamos escuchar una tarola o unos acordes de guitarra aislados, pero juntos, unidos por una vibración, es donde la magia sucede.
Por: Gaby Sandoval







