Texto: Sonia Yáñez
Fotos: Festival Música Morelia
El músico, compositor y por supuesto pedagogo Miguel Bernal Jiménez (19140 – 1956) siempre buscó la manera de exaltar la música mexicana, fue así que realizo alrededor de 251 obras de música vocal e instrumental, sacra y profana. Su conocimiento musical fue compartido con sus alumnos en el Conservatorio de la Rosas en Morelia, fue en Michoacán donde este autor se convirtió en el máximo representante del nacionalismo sacro.
Para rendirle un homenaje a su aportación a la música de nuestro país, desde 1989 se realiza el festival de Música de Morelia “Miguel Bernal Jiménez” para difundir su obra y fomentar su enseñanza musical.
2015 fue el año en que la programación de este festival, de corte clásico, incluyó en sus conciertos jazz y world music, para ofrecer una gran diversidad a los amantes de la música.
Del 20 al 22 de noviembre tuvimos la oportunidad de vivir, pero sobre todo escuchar, la fiesta dedicada a los acordes y la armonía. El viernes 20 de noviembre en punto de las 18:00 horas escuchamos la forma en que la trompeta y las percusiones fusionan el sonido con el talento de los hermanos Cruz Beltrán que conforman el Maya Dúo. Éstos jóvenes talentos oriundos de Uruapan crecieron escuchando música de banda en su familia, esto generó que más tarde decidieran estudiar y desarrollar su talento en la música de cámara contemporánea. José Alberto en la trompeta y María Monserrat en la percusión, sin embargo encontraron muy pocas composiciones esa combinación de instrumentos. Así comenzó la búsqueda de material y fue el compositor mexicano Luis Jaime Cortez quien los apoyó con una obra que estrenaron en este Festival.
Más tarde en el Centro Cultural Clavijero pudimos percibir en el aire, el olor a copal y contemplar las flores de cempasúchil que rodeaban el escenario y que, al pie del mismo, formaban una esvástica, símbolo de buena fortuna en el hinduismo. Con un clima de tranquilidad y buenos augurios se presentó el músico originario de la India Hariprasad Chaurasia quien, acompañado del francés Jean Christophe, inició con las primeras notas de una Raga (esquema melódico de la música clásica de la India que se interpreta de diferente manera de acuerdo a la hora del día), un viaje a ese lejano lugar presente en Morelia con las notas del bansuri, flauta transversal hecha de bambú.
Antes del concierto tuvimos la oportunidad de platicar con Chaurasia -que en 1968 grabó el tema The Inner Light con George Harrison-. En esta charla conocimos más acerca de su preparación para tocar distintas ragas, la forma en que el bansuri debe ser elaborado, cómo fue rechazado por su maestra y después de un tiempo se convertió en un ícono de la música clásica de su país. Pero también comentó la forma en que apoya a sus alumnos para que puedan encontrar su identidad musical sin necesidad de imitar a nadie, y el papel que juega la música en estos tiempos de violencia.

Al día siguiente el saxofonista y compositor Juan Alzate realizó un homenaje a Eugenio Toussaint. Acompañado de 6 músicos interpretó las melodías Andrómeda, Mozambique, Sunset at Sunset, Liechtenstein y Pulgas Freeway, entre otras. Estos temas pusieron a mover los pies de más de uno de los asistentes, que apaludian con entusiasmo las improvisaciones de los jazzistas.
A las 19:00 horas llegaría el momento de escuchar, de qué piano salían más notas. Es así como se podría definir el concierto “Máscara contra Cabellera” que tuvo como contrincantes a Héctor Infanzón por el lado de los rudos y Alberto Cruzprieto por parte de los técnicos y para esta contienda musical fue la actriz Berenice Callejo la anfitriona y réferi de este piano a piano. Sonata para dos pianos KV 48 fue la pieza de bienvenida donde se resaltó el talento de ambos intérpretes. Sin embargo el verdadero reto comenzó con el Mtro. Cruzprieto y la melodía “The Man Love”, a lo que Infanzón respondió con un tema de su autoría “Aquí en mi” y así continuaron cada uno desde su esquina. Se apropiaron del escenario con algunas dinámicas actorales en las que cada músico mostraba su talento con el repertorio que incluía piezas de Mozart, Poulenc, Rajmaninov y Gershwin. En el transcurso del concierto, Infanzón y Cruzprieto se valieron de sus mejores armas (y una que otra artimaña) para obtener el triunfo, siguiendo los consejos de sus entrenadores, mientras que de diferentes lados salián los vendedores de máscaras, luces, playeras que podemos encontrar en la lucha libre, después de una dura pelea fue declarado un empate. Aunque por supuesto, el principal ganador del este espectáculo, es el público que disfruta desde otra perspectiva la música.
El 22 de noviembre fue el turno de uno de los grupos consentidos de este festival y por supuesto del público que los recibió de manera cálida para celebrar sus 25 años de carrera: Voz en Punto. Se presentó en el Teatro Ocampo para mostrar su capacidad vocal en la interpetación de temas como Sombras de Carlos Brito, El Rascapetate, La Bruja, Bésame Mucho. En su repertorio se incluyó un breve homenaje a Michoacán con las pirekuas Rosa de Castilla, Male Betulia, Jucheti Consuelito y una Pirekua por la paz. La ovación no se hizo esperar cuando este grupo comenzó a cantar el Negrito Bailarín y El Teléfono de Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri. Voz en Punto destaca la música mexicana a capella, pero también sus dotes actorales que complementan cada una de sus presentaciones.Pero sin duda, uno de los grupos que causó más curiosidad fue La Orquesta de Vegetales, que se fundó en 1998. Originarios de Viena, comienzan su preparación cuando visitan el mercado más cercano para conseguir sus instrumentos. Los integrantes de esta particular orquesta comentan que es importante para ellos conseguir los productos del lugar, y ver cuál es el sonido que pueden obtener de ellos. Así que un día antes de su concierto, visitaron el mercado Revolución en Morelia para conseguir poros, lechugas, zanahorias, calabazas, pimientos y conocer otros vegetales, como el mexicanísimo Nopal.
Una vez que tienen las verduras comienzan a ensayar desde temprano el día de su presentación, para construir flautas con las zanahorias y los poros, tambores con las calabazas, trompetas con los pimientos y presentar su repertorio. Las melodías que interpretan son de su creación y realizan algunas adaptaciones, cuando es difícil conseguir algunas verduras, una vez que concluye su presentación, obsequian a los asistentes las zanahorias convertidas en flautines y demás vegetales que pueden recoger de una caja de plástico. Siempre los más impresionados en estos conciertos, son los niños, una buena forma de ser saludables y experimentar con las ensaladas musicales.
El Festival de Música de Morelia también busca impulsar el conocimiento musical en los jóvenes y para eso realizó el Segundo Coloquio Miguel Bernal Jiménez, donde las conferencias giraron entorno al tema “Su obra a través del tiempo” y se realizaron conciertos en el Centro Cultural UNAM del 24 al 26 de noviembre.
El Festival de Música de Morelia “Miguel Bernal Jiménez” concluyó el 29 de noviembre. Nos congratulamos del éxito de las actividades de este año y les invitamos a estar pendientes de la intensa vida cultural de esa bella ciudad.














