
LA RUTA DEL VINO EN BAJA CALIFORNIA
“Al pan, pan; y al vino, vino”.
Anónimo
En tiempos recientes, para ser más exactos desde la década de los 80, el vino que se produce en México ha tomado un papel importante en el gusto internacional, y en los últimos quince años ha obtenido más de 350 premios a nivel mundial.
Ha sido largo el trayecto desde que Hernán Cortés ordenó en 1524 a los colonizadores españoles plantar las primeras viñas en la Nueva España. Hoy en México se producen 180 diferentes tipos de vino, entre tintos, blancos, rosados y espumosos, que se exportan a 30 países y provienen de los 40 tipos de uva que se cosechan en territorio nacional.
Con este antecedente, no es de extrañar que los productores de vino nacionales se unieran y convirtieran sus encuentros amistosos en visitas guiadas de sus viñedos. ¿Te imaginas escuchar la historia de estos lugares y la explicación paso a paso del proceso que sigue la vid hasta convertirse en vino? Pues en Baja California, principal estado productor de vino en México, existe un paseo que año con año atrae a turistas nacionales e internacionales: la Ruta del Vino.
No importa si te gusta el vino, si eres o no especialista en el tema, este paseo es recomendable por su ambiente familiar, rica gastronomía, paisajes inigualables y, claro, por la posibilidad de conocer el proceso de elaboración de esta bebida y probar algunas marcas.
La ruta del vino de Baja California inicia en el Valle de Guadalupe, a 40 kilómetros aproximadamente de Ensenada, donde se encuentran los ejidos Francisco Zarco, El Porvenir y San Antonio de las Minas, que albergan a más de 40 casas vinícolas. El clima es templado, aunque en verano es caluroso con brisa por las noches.
Te recomendamos que programes con tiempo tu recorrido y reserves con algunas de las agencias autorizadas para tener la mejor atención e incluso la oportunidad de conversar con los dueños de los viñedos. Por lo general es una ruta que se recorre en un par de días para tener el tiempo de degustar los vinos y disfrutar el contacto con la naturaleza.
Aunque en agosto se celebran las Fiestas de la Vendimia con grandes eventos de música y gastronomía, la Ruta del Vino tiene actividades durante todo el año. Hay programas para niños, jóvenes, familias y parejas, que incluyen visitas a museos, áreas termales, galerías, arroyos, cascadas y haciendas.
Además, algunos chefs de la zona han aprovechado la calidad de los vinos para ofrecer menús especiales con maridaje, es decir, ideados a partir de su afinidad con algún vino en particular. Destacan las carnes y las aves, así como la Cava de Quesos que vale la pena visitar.
Por tiendas no paramos, hay para todos los bolsillos, pues una vez que pruebes los vinos seguramente querrás llevar algunas botellas para regalo o para tus próximas comidas y eventos familiares.
Para hospedarte en la Ruta del Vino hay algunos hoteles boutique, que son pequeños y amables, aunque también puedes optar por las áreas de acampar de los lugares cercanos o por los hoteles que están en las ciudades de Ensenada, Tijuana o Tecate.
Para más información te invitamos a escuchar la entrevista que sostuvimos con el Lic. Edrick Reyes, director de Mercadotecnia de la Secretaría de Turismo de baja California, y a consultar la siguiente página de internet:
http://www.descubrebajacalifornia.com/2012/index.php/experiencias/rutas/ruta-del-vino
Esta semana la puerta abierta está en La Ruta del Vino, en Baja California, anímate a recorrerla.






