Llega el 2 de febrero y todos los mexicanos buscamos dónde echarnos un tamalito. El Día de la Candelaria es muestra de la mezcla cultural que existe en nuestro país, pues celebramos una costumbre del catolicismo preparando y comiendo un platillo prehispánico. Conoce el origen, las variedades, los mitos y las historias personales que hay detrás de los tamales.
María Luisa, mujer incansable que habita en Ecatepec, Estado de México, se despierta a diario a las cuatro de la mañana para preparar el atole y los tamales que habrá de venderle a cientos de clientes, quienes ya son como su familia. Sus tamales están tan buenos, que le han llegado a preguntar si no les pone alguna poción de amor para atraer a más comensales. Sin embargo, no todo es alegría: día con día, batalla por recuperar el sitio donde ponía su puesto.
Cada vez que te comes un tamal, estás consumiendo un pedazo de nuestra historia. Los tamales, que son preparados con maíz, ingrediente ancestral prehispánico, eran clave en las celebraciones de los pueblos originarios. A diferencia de los que encuentras en cada esquina, hace cientos de años se preparaban con otros ingredientes, que daban como resultado muy distintos sabores y texturas.
Con la llegada de los españoles a lo que hoy conocemos como México, se introdujeron a la gastronomía prehispánica un sinnúmero de ingredientes que transformaron las recetas de los pueblos originarios. Los tamales no se salvaron de esta mezcla y se sumaron a la enorme lista de guisados que representan el mestizaje característico de la gastronomía nacional.
Zacahuil, chipilín, corunda, de hoja de maíz o de plátano, mucbipollo, barbones o hasta en torta. Los tamales en México son un excelente ejemplo de la gran variedad gastronómica nacional. La pluralidad de pueblos y ecosistemas ha permitido que las culturas de cada región les pongan su propia sazón a los tamales e incluso sus creencias, como el que no hay que enojarse cuando los pones a cocer. Conoce a Dora y Ariel, orgullosos representantes de la cocina mexicana.
Cada 2 de febrero, los mexicanos comemos tamales para conmemorar el Día de la Candelaria, pero, ¿por qué lo hacemos?, ¿cómo es que un platillo prehispánico se hizo tan importante para una celebración católica? Esa es la clave de nuestra nación, que está plagada de mezclas cultuales, como la que encontrarás en ese regalo envuelto que es el tamal.
LOCUCIÓN: Laura Lezama y Alejandro Joseph
PRODUCCIÓN/MUSICALIZACIÓN: Gloria Hernández
GUION: Miguel Alejandro Rivera
COORDINACIÓN Y EDICIÓN DE CONTENIDO: Laura Lezama y Alejandro Joseph
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