El 6 de noviembre de 1911, León de la Barra entregó el gobierno a Francisco I. Madero. Después viajo a Italia y regresó a México en 1912, pero fue repudiado por muchos maderistas, que lo consideraban persona non grata.
Promovió en la prensa una campaña contra el gobierno de Madero, que contribuyó al desprestigio del mismo, tanto como a su desestabilización.