Texto: Uriel Villaseñor
El pasado 17 de mayo Cat Power presentó en el Teatro Metropolitan su show homenaje a la emblemática actuación de Bob Dylan en el Royal Albert Hall en 1966. Dándonos un show sumamente emotivo que dejó entrevisto el amor que Chan Marshall le tiene al compositor estadounidense.
Con un total de 15 canciones, la presentación de Chan Marshall estuvo dividida en dos partes; la primera con una serie de canciones en versión acústica que dejaba lucir la emotiva voz de la artista con canciones como Visions of Johanna, Just Like a Women y Mr. Tombourine Man. Cabe mencionar que, a pesar de su notorio malestar por enfermedad, Cat Power nunca decayó en ánimos.
En la segunda parte se hizo presente el resto de la banda, haciendo versiones más cercanas a las interpretadas por Dylan en 1966, con una voz más explosiva y despreocupada y finalizando con la emblemática Like a Rolling Stone que hizo que todos nos pusiéramos de pie.
Recordemos que justamente esta división entre lo acústico de la primera parte y lo eléctrico de la segunda fue lo que en su momento fue controversial para Dylan y compañía, ya que los «puristas del folk» no estaban de acuerdo con la ejecución de la música con instrumentos eléctricos.
Sería injusto para muchos artistas que no nos preguntáramos qué es lo que define a un buen cover. Y es que no solamente es una cuestión de reversionar la canción; tomar elementos de aquí, elementos de allá y hacerle un arreglo tal vez de otro género. Definitivamente lo define también un conocimiento profundo de la canción (en términos musicales y emocionales) y de su autor, impregnando de alguna manera también tu esencia.

Cat Power entiende esto perfectamente y nos regala, a manera de tributo, un espectáculo en el que nos demuestra su increíble capacidad de apropiación y reinterpretación.
Sin duda alguna presenciar aquella mítica presentación de Dylan en el 66 debió ser algo increíble por toda la carga social que representaba para la música en ese entonces. Pero ahora, en el año 2025, pudimos disfrutar de una reinterpretación con un cuidado y calidad musical excepcional.
Su presentación en México se vio precedida por presentaciones en varios estados de los Estados Unidos, así como de su visita a Suiza, Alemania y Francia. Qué buena manera de festejar el cumpleaños del ganador del Premio Nobel.








