75 años del INAH
Las excavaciones arqueológicas, los museos, el descubrimiento de restos paleontológicos, la investigación histórica, la restauración de objetos antiguos, el estudio de los mitos y las tradiciones, el trabajo antropológico, el cuidado de los códices, el resguardo del arte virreinal, la formación de profesionales, el registro del patrimonio cultural, la difusión de la música tradicional, la protección de las lenguas indígenas, la custodia de las zonas arqueológicas… todo eso y más, pero mucho más, forma parte de la tarea cotidiana de una de las instituciones culturales más nobles e importantes de México, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, que el pasado 3 de febrero cumplió 75 años.
El 3 de febrero de 1939, durante el gobierno del General Lázaro Cárdenas, fue creado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con la tarea de investigar, conservar y difundir el patrimonio arqueológico, histórico y paleontológico de nuestro país.
El interés por la protección de la riqueza cultural del pasado prehispánico de México, comenzó a partir del establecimiento de nuestro país como una nación como libre y soberana.
Para el gobierno independentista, recuperar el pasado prehispánico significaba darle a México una identidad y un perfil propios. Desde 1821 se designó al Estado como el encargado de recuperar, concentrar, conservar, proteger, vigilar y difundir los sitios y objetos patrimoniales de nuestro pasado histórico, y en 1825, por órdenes del presidente Guadalupe Victoria, se creó el Museo Nacional de México, la primera institución que se dedicó a reunir y preservar las antigüedades mexicanas.
Esa labor de estudio y cuidado del patrimonio tomó una forma realmente sólida, muchos años después, con la creación del INAH en 1939, y a él se incorporaron, en ese momento, el Museo Nacional de Arqueología y Etnografía, la Dirección de Monumentos Prehispánicos y la Dirección de Monumentos Coloniales. La ley orgánica que le dio origen al INAH, lo definió como un organismo con personalidad jurídica propia y lo designó como apto para la exploración de zonas arqueológicas, vigilancia, conservación y restauración de monumentos arqueológicos, históricos y artísticos de la nación y para la formación de profesionales en las áreas de su competencia.
El INAH ha cumplido con creces las tareas que le corresponden, ha descubierto, estudiado, protegido y recuperado el patrimonio de los mexicanos y ha sabido mostrarlo en nuestro país y en el extranjero. Enhorabuena por sus primeros 75 años de vida.






