Tirar la toalla

Imagine a dos boxeadores que después de varios rounds ya tienen los ojos hinchados y sus caras empiezan a deformarse por tanto castigo. Con un golpe certero uno de los boxeadores le cierra un ojo a su oponente y su entrenador, preocupado por su seguridad, tira la toalla en señal de rendición. Esa es la historia…