{"id":17090,"date":"2018-12-26T20:15:44","date_gmt":"2018-12-27T02:15:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imer.mx\/rmi\/?p=17090"},"modified":"2019-01-30T18:26:21","modified_gmt":"2019-01-31T00:26:21","slug":"cocinar-no-es-una-obligacion-el-orgullo-de-ser-cocinera-tradicional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/cocinar-no-es-una-obligacion-el-orgullo-de-ser-cocinera-tradicional\/","title":{"rendered":"Cocinar no es una obligaci\u00f3n.  El orgullo de ser cocinera tradicional"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\">Por Sonia Y\u00e1\u00f1ez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17095 size-medium\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Gina.-M\u00e9rida-272x300.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Gina.-M\u00e9rida-272x300.jpg 272w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Gina.-M\u00e9rida-768x846.jpg 768w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Gina.-M\u00e9rida.jpg 871w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/>La cocina tradicional mexicana tiene como protagonistas las manos de mujeres que aprendieron de sus abuelas o madres la preparaci\u00f3n de comida para alimentar a sus familias. Con el tiempo su saz\u00f3n las ha llevado a recorrer distintos caminos, no solo en otros estados, incluso fuera del pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el pasado Foro Mundial de la Gastronom\u00eda Mexicana, que se llev\u00f3 a cabo del 5 al 8 de octubre en el CENART, en la conferencia \u201cYo, cocinera tradicional\u201d, cinco mujeres de diferentes estados de la Rep\u00fablica nos hablaron sobre su primer contacto con la cocina y lo que ha significado para ellas llevar el t\u00edtulo de cocineras tradicionales.<\/p>\n<p><strong>Gina, de M\u00e9rida<\/strong>, comenz\u00f3 a cocinar a los 12 a\u00f1os con sus abuelos. De ellos aprendi\u00f3 la forma de preparar la cochinita, que comienza con el modo de lavar la carne, enterrarla para su cocci\u00f3n, ponerle el recado rojo (achiote con naranja agria) y esperar a que la le\u00f1a la impregne de sabor. De su hermano aprendi\u00f3 c\u00f3mo cocinar el relleno negro, seleccionando el chile de \u00e1rbol que se tuesta en el fuego de la le\u00f1a para que tenga un color negro y as\u00ed molerlo en el molino de mano.<\/p>\n<p>En su casa, ella cocinaba entre semana para su esposo y sus hijos, pero los fines de semana era su marido quien tomaba el mando en la cocina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Juana P\u00e9rez Hern\u00e1ndez, originaria Zinacant\u00e1n, Chiapas<\/strong>, platic\u00f3 que a los 6 a\u00f1os comenz\u00f3 a hacer tortillas en el comal de <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-17096 size-medium\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Juana-P\u00e9rez-Hern\u00e1ndez-Chiapas-300x272.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Juana-P\u00e9rez-Hern\u00e1ndez-Chiapas-300x272.jpg 300w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Juana-P\u00e9rez-Hern\u00e1ndez-Chiapas-768x697.jpg 768w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Juana-P\u00e9rez-Hern\u00e1ndez-Chiapas.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>le\u00f1a y aprendi\u00f3 a cocer el nixtamal. A los 11 ya sab\u00eda hacer la comida ceremonial que le ense\u00f1aron su mam\u00e1 y su abuela, como el caldo de pollo Sihuap\u00f3 y el Vokol Ich (guiso hecho con carne de puerco con jitomate, chile de \u00e1rbol y ma\u00edz), el atole de ma\u00edz y el pozol.<\/p>\n<p>Se cas\u00f3 a los 16 a\u00f1os y tuvo dos hijos que saben cocinar y tortear. Juana tambi\u00e9n hace artesan\u00edas, teje y borda, no quiere perder los usos y costumbres de los trajes y las comidas de su regi\u00f3n, por eso se siente orgullosa de ser cocinera tradicional de la comunidad de Zinacant\u00e1n.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17092 size-medium\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Addy-Pech-Poot-Quintana-Roo-272x300.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Addy-Pech-Poot-Quintana-Roo-272x300.jpg 272w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Addy-Pech-Poot-Quintana-Roo-768x846.jpg 768w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Addy-Pech-Poot-Quintana-Roo.jpg 871w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/>Desde Quintana Roo,<\/strong> <strong>Addy Pech Poot<\/strong> nos cont\u00f3 que a los siete a\u00f1os su mam\u00e1 le ense\u00f1\u00f3 a preparar el atole para criar a su hermanito, ya que sus pap\u00e1s ten\u00edan que irse a la milpa a sembrar chile chahua, con el que se hace el relleno negro. Ten\u00eda que poner el pozol para llevarlo al otro d\u00eda en la ma\u00f1ana a su pap\u00e1, que le gustaba tomarlo con sal y chile verde. Sus padres consideraban que era la mejor comida y m\u00e1s saludable porque ellos la cosechaban.<\/p>\n<p>Su curiosidad fue innata, le gustaba observar y preguntar. Su abuela le dec\u00eda: \u00bfpor qu\u00e9 preguntas tanto hija? Y Addy contestaba: para aprender.<\/p>\n<p>En el 2008 fue invitada a Nueva York para mejorar el dise\u00f1o de la silla \u201ckush\u201d, un peque\u00f1o banquito de tres patitas en donde se apoyan para extender la hoja de pl\u00e1tano. Su viaje fue una traves\u00eda en la que perdi\u00f3 el vuelo porque no encontraba su maleta en la conexi\u00f3n en Philadelphia. Una vez que lleg\u00f3 a su destino, la llevaron a su habitaci\u00f3n donde la aguardaba su cena; despu\u00e9s de 6 horas sin comer ella estaba emocionada de probar alimento. Cu\u00e1l ser\u00eda su desilusi\u00f3n al contemplar un vaso de limonada con tres sopitas y unas coles cortaditas. No estaban los tradicionales y esperados panuchos. En su lugar estaba esa comida que, pens\u00f3, solo era una degustaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda de su estancia en Nueva York, Addy ya no quer\u00eda comer porque todos los alimentos del buffet eran simples: el arroz medio cocido, las ensaladas escuetas, el huevo era diferente, no en torta como la que se com\u00eda en su pueblo; los panes que se ve\u00edan suculentos estaban no ten\u00edan sabor, cuando quiso echarles miel descubri\u00f3 que era maple. Su apetito fue disminuyendo a tal grado que en este viaje baj\u00f3 cuatro kilos. No estaba feliz. En ese momento record\u00f3 que nuestra cultura es lo que nos identifica como personas, que no deb\u00eda olvidar sus ra\u00edces y a sus antepasados, los mayas. Addy se siente orgullosa de portar los apellidos Pech Pot.<br \/>\nA partir del 2001 Addy se integr\u00f3 a un proyecto de ecoturismo con 43 cocineras para preparar comida tradicional. Comparte sus conocimientos con sus 6 hijos y considera que la riqueza de nuestra cultura proviene de lo que se cosecha, por lo que hay que seguir sembrando para llevar alimentos a la mesa.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-17097 size-medium\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Martha-G\u00f3mez-Atzin-Veracruz-2-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Martha-G\u00f3mez-Atzin-Veracruz-2-225x300.jpg 225w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Martha-G\u00f3mez-Atzin-Veracruz-2.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/>La vida de <strong>Martha G\u00f3mez Atz\u00edn, originaria de Papantla<\/strong>, Veracruz, se podr\u00eda resumir en una palabra: fortaleza. De ni\u00f1a qued\u00f3 al cuidado de los abuelos paternos \u2014\u00e9l espa\u00f1ol y ella totonaca\u2014. Cuenta que su infancia fue bonita, pero tambi\u00e9n solitaria. No pod\u00eda caminar ya que ten\u00eda par\u00e1lisis en las piernas, as\u00ed que se quedaba en un cuarto alumbrada por una vela mientras sus abuelos ten\u00edan que salir. Cuando ve\u00eda las telas que colgaban del techo se asustaba porque pensaba que eran monstruos que deseaban com\u00e9rsela, as\u00ed que comenz\u00f3 a inventar historias que ten\u00edan que ver con su abuela y la cocina.<\/p>\n<p>Trataba de adivinar los pasos que daba su abuela de la recamara a la cocina, la cantidad de torteadas que hac\u00eda, las veces que mol\u00eda en el metate. Poco a poco intervino tambi\u00e9n el olfato. Martha sab\u00eda cuando se quemaban las tortillas, cuando herv\u00eda la leche, el frijol. Desde una teja ve\u00eda como entraba un rayito de sol del amanecer que se llenaba del humo que ven\u00eda de la cocina de su abuela. En ese lugar naci\u00f3 la historia donde ella era una cocinera que viajaba a trav\u00e9s de esa luz a un mundo de puras cocineras, con muchas mujeres torteando, cocinando y en medio de ellas su abuela.<\/p>\n<p>Camin\u00f3 hasta los 6 a\u00f1os, por eso su abuela ten\u00eda mucha precauci\u00f3n para que Atz\u00edn no se acercara mucho a la cocina y sufriera un accidente. En una ocasi\u00f3n, observando a su abuela le pregunt\u00f3 por qu\u00e9 sus canas no eran grises con tonalidad plata como las de otras se\u00f1oras. Su cabello era gris oscuro y cuando se acercaba a ella no ol\u00eda a perfume sino a humo. La abuela le contest\u00f3: \u201cporque yo soy una mujer humeada, soy una mujer que tiene una cocina de humo. Mira mi cocina, \u00bfa poco la pint\u00e9?\u201d. Martha dijo no. \u201cEs porque yo soy una mujer de humo\u201d, contest\u00f3 la abuela.<\/p>\n<p>Martha se cas\u00f3 muy joven, vivi\u00f3 un matrimonio infeliz, tuvo tres hijos, uno es panadero, otra cocinera y una hace esencias. Ella cuenta que pas\u00f3 un tiempo muy triste y desigual, donde el hombre todav\u00eda le pegaba a la mujer, la maltrataba, la ofend\u00eda, le aventaba el plato. Su abuela le dec\u00eda agu\u00e1ntate.<\/p>\n<p>Hace unos meses, su casa, donde instal\u00f3 adem\u00e1s el Museo de las M\u00e1scaras, se quem\u00f3. Martha perdi\u00f3 todo, hasta la cocina, igual que en los 90 cuando el agua que entr\u00f3 a su casa y se llev\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Todas estas pruebas la han hecho fuerte y volvi\u00f3 al origen, junto con Minerva otra compa\u00f1era que es parte de estas mujeres de humo, juntas comenzaron a comer de nuevo flores, camotes, animales del monte.<\/p>\n<p>En 1999 fue invitada a participar en un proyecto del gobierno, un festival de identidad, Cumbre Taj\u00edn. Ella junto con una maestra de Jalapa tendr\u00eda que preparar el nicho de aromas y sabores, haciendo los men\u00fas, presupuestos, mobiliario y lo m\u00e1s importante llevar mujeres cocineras. Sin embargo para Martha llevarse a las mujeres de sus comunidades fue un gran esfuerzo, ya que ten\u00eda que solicitar el permiso de los abuelos, primos, padres y esposos de las 200 cocineras. El d\u00eda que inauguraron el nicho, solicit\u00f3 a las compa\u00f1eras j\u00f3venes que portaran el traje y ellas dijeron que no, porque no eran ind\u00edgenas, no hablar\u00edan totonaco. Para la sorpresa de estas jovencitas en la muestra las cocineras que tuvieron m\u00e1s \u00e9xito fueron quienes vest\u00edan el traje, y a ellas las tomaron como meseras. Al siguiente d\u00eda todas estaban listas con sus vestidos, sus mo\u00f1os y sus trenzas. Fue en ese instante que Martha comprendi\u00f3 que su labor era ense\u00f1arles a las mujeres a defenderse y valerse por si mismas.<\/p>\n<p>Demostr\u00f3 que la mujer es el ser principal en una cocina, la que pare, la que alimenta, la que cura, la que cuida, cocinar no es una obligaci\u00f3n, es porque nosotras as\u00ed nacemos como mujeres tenemos ese don. Martha lleva m\u00e1s de 30 a\u00f1os de cocinar y llevar a la boca de las personas el sabor y el olor del Totonacapan. Tiene una casa que forma a j\u00f3venes cocineras tradicionales que pertenece al centro de las artes ind\u00edgenas en Taj\u00edn.<\/p>\n<p>Para <strong>Caty Garc\u00eda de Acaxochitl\u00e1n<\/strong>, Hidalgo los paseos con sus padres en el monte desde muy peque\u00f1a marcaron su vida, pues <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-17093 size-medium\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Caty-Garc\u00eda-Hidalgo-272x300.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Caty-Garc\u00eda-Hidalgo-272x300.jpg 272w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Caty-Garc\u00eda-Hidalgo-768x846.jpg 768w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Caty-Garc\u00eda-Hidalgo.jpg 871w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/>ah\u00ed pudo observar la selecci\u00f3n de hongos comestibles y los que eran descartados por ser venenosos, que m\u00e1s tarde la convirtieron en Nanakatera (recolectora de hongos).<\/p>\n<p>Mientras creci\u00f3 y aprendi\u00f3 se anim\u00f3 a ir con sus hermanos a la recolectar y cuando ve\u00eda que sobraban, le dec\u00eda a su mam\u00e1: \u00bfpor qu\u00e9 no vendemos esos honguitos que quedan?, as\u00ed comenzaron a ofrecerlos poco a poco en el mercado. Despu\u00e9s muchas se\u00f1oras siguieron con esta pr\u00e1ctica, hasta que se los prohibieron porque dijeron que los hongos eran mortales y t\u00f3xicos y se los quitaban. Con el tiempo formaron un grupo de se\u00f1oras que no estaban dispuestas a dejar morir esta tradici\u00f3n de recolectar y vender y se organiz\u00f3 un festival del hongo silvestre, que ha prosperado, este a\u00f1o celebrar\u00e1n el s\u00e9ptimo el 19 de noviembre con una muestra gastron\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ahora que ya pueden vender en plazas cercanas a sus comunidades, se alegran porque pueden apoyarse con un dinero extra, ya que muchas recolectoras son de bajos recursos, s\u00f3lo esperan a que sea temporada de hongos que dura alrededor de tres meses.<\/p>\n<p>Caty recomienda que si van a recolectar hongos silvestres lo hagan con una persona que conozca porque en el monte existe una gran variedad.<\/p>\n<p>Cuando se form\u00f3 el grupo de nanakateras comenzaron 54 mujeres, ahora son 26 que est\u00e1n incorporando este ingrediente a la cocina tradicional en moles, salsas y &nbsp; diferentes comidas. Ella no se cas\u00f3 por algunos problemas que tuvo con el que ser\u00eda su esposo, no tiene hijos, pero ese no es pretexto para no compartir los conocimientos y el legado con sus sobrinos para no perder esta tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Bien dicen que solo las ollas saben los hervores de su caldo, y estas cocineras, al igual que muchas mujeres de distintas comunidades en nuestro pa\u00eds han dejado muy en alto nuestra comida que desde el 2010 forma parte del patrimonio inmaterial de la humanidad.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17094 size-medium\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Cocineras-tradicionales-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Cocineras-tradicionales-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Cocineras-tradicionales-768x576.jpg 768w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/10\/Cocineras-tradicionales.jpg 960w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dicen que solo las ollas saben los hervores de su caldo\u2026 Te invitamos a conocer las historias y los secretos de cinco cocineras tradiciones mexicanas que, al igual que muchas mujeres de distintas comunidades en nuestro pa\u00eds, han dejado muy en alto nuestra comida que desde el 2010 forma parte del patrimonio inmaterial de la humanidad.<br \/>\nPara seguir leyendo dar clic en el t\u00edtulo\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":17091,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"wp_popup_display_lightbox":0,"wp_popup_suppress":"","wp_popup_trigger":"","wp_popup_trigger_amount":0,"wp_popup_disable_on_mobile":false,"footnotes":""},"categories":[8,3],"tags":[],"class_list":["post-17090","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-radiomexicointernacional","category-8","category-3","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17090","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17090"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17090\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17091"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}