{"id":14259,"date":"2016-01-26T19:34:37","date_gmt":"2016-01-27T01:34:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.imer.mx\/rmi\/?p=14259"},"modified":"2016-01-26T19:35:56","modified_gmt":"2016-01-27T01:35:56","slug":"justo-sierra-o-la-ensenanza-que-no-cesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/justo-sierra-o-la-ensenanza-que-no-cesa\/","title":{"rendered":"Justo Sierra o la ense\u00f1anza que no cesa"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-14263 alignleft\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/js05-300x198.gif\" alt=\"js05\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cecilia K\u00fchne<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: left\"><em>&#8230;el pueblo mexicano tiene hambre y sed de justicia&#8230; todo aquel que tenga el honor de disponer de una pluma, de una tribuna o de una c\u00e1tedra, tiene la obligaci\u00f3n de consultar la salud de la sociedad en que vive; y yo cumpliendo con este deber, en esta sociedad que tiene en su base una masa pasiva, que tiene en su cima un grupo de ambiciosos y de inquietos en el bueno y en el mal sentido de la palabra, he cre\u00eddo que podr\u00eda resumirse su mal \u00edntimo en estas palabras tomadas del predicador de la monta\u00f1a hambre y sed de justicia&#8230; la maravillosa m\u00e1quina preparada con tantos a\u00f1os de labor y de l\u00e1grimas y de sacrificios, si ha podido producir el progreso, no ha podido producir la felicidad&#8230; Pertenezco se\u00f1ores, a un grupo que no sabe, que no puede, que no debe eludir responsabilidades&#8230;<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right\">Justo Sierra. Intervenci\u00f3n en la C\u00e1mara de Diputados, 12 de diciembre de 1893<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de su augusta figura -literal y metaf\u00f3ricamente hablando-, de su bien ganada fama como educador, pol\u00edtico, maestro, cient\u00edfico y fundador de la Universidad, Justo Sierra era un hombre sensible, inteligente y profundamente preocupado por decir la mejor palabra, escribir muy buenas letras y procurar el futuro m\u00e1s luminoso para su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Nacido el 26 de enero de 1848 en la ciudad de San Francisco de Campeche, que todav\u00eda en ese momento formaba parte del estado y obispado de Yucat\u00e1n, fue bautizado en la Santa Iglesia Parroquial de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n, que con la divisi\u00f3n de la pen\u00ednsula se convertir\u00eda en la Catedral de Campeche.<\/p>\n<p>Por genealog\u00eda y costumbre, de familia y disciplina ven\u00edan todos sus talentos e intereses. Su padre fue Justo Sierra O&#8217;Reilly, pionero de la novela hist\u00f3rica y autor de obras como <em>La hija del jud\u00edo<\/em>, director de bibliotecas y peri\u00f3dicos y pol\u00e9mico actor pol\u00edtico en los asuntos de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n. Su madre, do\u00f1a Concepci\u00f3n M\u00e9ndez Ibarra, fue hija de Santiago M\u00e9ndez, federalista y varias veces gobernador del estado de Yucat\u00e1n. (Cuentan que con divertida malevolencia, sus enemigos sol\u00edan decir que don Justo \u201cno se hab\u00eda casado con Conchita M\u00e9ndez sino con la hija del gobernador\u201d).<\/p>\n<p>Justo Sierra tuvo cinco hermanos -Mar\u00eda Concepci\u00f3n, Mar\u00eda de Jes\u00fas, Santiago y Manuel Jos\u00e9- y una infancia feliz llena de libros, juegos y concursos de composici\u00f3n y lectura. Sin embargo en el a\u00f1o de 1857, con apenas nueve a\u00f1os fue testigo de un violento ataque del movimiento independentista campechano en el que la casa, el jard\u00edn y la biblioteca familiar fueron destruidos. Tal violencia oblig\u00f3 a la familia a abandonar Campeche para buscar refugio en M\u00e9rida. Fue ah\u00ed donde comenz\u00f3 a estudiar, primero en el Liceo Cient\u00edfico y Comercial, dirigido por Honorato Ignacio Magaloni y despu\u00e9s cursando estudios superiores en la Ciudad de M\u00e9xico. Obtuvo el t\u00edtulo de abogado en el Colegio de San Ildefonso en 1871, empez\u00f3 a destacar como jurisconsulto y luego se incorpor\u00f3 a los c\u00edrculos literarios de su \u00e9poca, en la que se multiplicaban las tertulias, las m\u00e1s famosas las organizadas por Ignacio Manuel Altamirano.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-14261 alignright\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/js02-300x199.jpg\" alt=\"js02\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/js02-300x199.jpg 300w, https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2016\/01\/js02.jpg 668w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Sus primeros ensayos se dieron a conocer hacia 1888 y su pluma no se deten\u00eda. Colabor\u00f3 en el peri\u00f3dico El Renacimiento, donde public\u00f3 por entregas la novela <em>El \u00e1ngel del porvenir<\/em>, pero tambi\u00e9n particip\u00f3 en muchos otros diarios de la capital. Fue as\u00ed como sus famosas &#8220;Conversaciones del domingo&#8221;, que aparec\u00edan en El Monitor Republicano, fueron el antecedente de una de sus obras m\u00e1s importantes: <em>Cuentos rom\u00e1nticos<\/em>. Despu\u00e9s seguir\u00edan poemas, art\u00edculos, discursos y estudios sobre Historia, tanto de M\u00e9xico, como del mundo. Quiz\u00e1, su libro m\u00e1s trascendental es <em>Ju\u00e1rez, su obra y su tiempo<\/em>. Una compendio magn\u00edfico de la ideolog\u00eda y los valores del liberalismo encarnados en Benito Ju\u00e1rez y tambi\u00e9n un relato dram\u00e1tico del <em>v\u00eda crucis<\/em> recorrido por la Rep\u00fablica en su enfrentamiento con los intereses conservadores y del Segundo Imperio (\u201cJu\u00e1rez que hoy es nuestro orgullo, ma\u00f1ana ser\u00e1 nuestra ense\u00f1a\u201d, dicen que comentaba Sierra cuando s\u00f3lo ten\u00eda diecinueve a\u00f1os).<\/p>\n<p>Escritor profundo de un sinn\u00famero de obras, magistrado, maestro y congresista propugn\u00f3 por una escuela para todos, laica y gratuita. Quiz\u00e1 por eso su frase m\u00e1s c\u00e9lebre, a 168 a\u00f1os del nacimiento de Justo Sierra M\u00e9ndez, el Maestro de Am\u00e9rica, todav\u00eda es verdadera y v\u00e1lida: <em>La grandeza de un pueblo se mide en su educaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido el 26 de enero de 1848 en la ciudad de San Francisco de Campeche, que todav\u00eda en ese momento formaba parte del estado y obispado de Yucat\u00e1n, fue bautizado en la Santa Iglesia Parroquial de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n, que con la divisi\u00f3n de la pen\u00ednsula se convertir\u00eda en la Catedral de Campeche. Justo Sierra tuvo cinco hermanos -Mar\u00eda Concepci\u00f3n, Mar\u00eda de Jes\u00fas, Santiago y Manuel Jos\u00e9- y una infancia feliz llena de libros, juegos y concursos de composici\u00f3n y lectura. Sin embargo en el a\u00f1o de 1857, con apenas nueve a\u00f1os fue testigo de un violento ataque del movimiento independentista campechano en el que la casa, el jard\u00edn y la biblioteca familiar fueron destruidos. Tal violencia oblig\u00f3 a la familia a abandonar Campeche para buscar refugio en M\u00e9rida. Para leer el art\u00edculo y ver im\u00e1genes dar clic en el t\u00edtulo<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":14262,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"wp_popup_display_lightbox":0,"wp_popup_suppress":"","wp_popup_trigger":"","wp_popup_trigger_amount":0,"wp_popup_disable_on_mobile":false,"footnotes":""},"categories":[8,1,3],"tags":[],"class_list":["post-14259","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-imer","category-radiomexicointernacional","category-8","category-1","category-3","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14259","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14259"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14259\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.imer.mx\/rmi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}