{"id":49744,"date":"2023-08-04T12:48:39","date_gmt":"2023-08-04T18:48:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.imer.mx\/opus\/?p=49744"},"modified":"2023-08-04T12:49:45","modified_gmt":"2023-08-04T18:49:45","slug":"orfeo-ed-euridice-de-christoph-willibald-von-gluck-en-el-gran-teatre-del-liceu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.imer.mx\/opus\/orfeo-ed-euridice-de-christoph-willibald-von-gluck-en-el-gran-teatre-del-liceu\/","title":{"rendered":"Orfeo ed Euridice de Christoph Willibald von Gluck en el Gran Teatre del Liceu"},"content":{"rendered":"<h2>PLUMAS OPUS 94<\/h2>\n<h5>Nota<\/h5>\n<h2>Orfeo ed Euridice de Christoph Willibald von Gluck en el Gran Teatre del Liceu<\/h2>\n<figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/opus\/wp-content\/uploads\/sites\/13\/elementor\/thumbs\/Isabel-Rodriguez-min-1-p8v7d3pdki0rn7cybanleavefa6u7kyd29c2kkvfmw.png\" title=\"Isabel Rodr\u00edguez-min (1)\" alt=\"Isabel Rodr\u00edguez-min (1)\" loading=\"lazy\" \/><figcaption>por:Isabel Rodr\u00edguez<\/figcaption><\/figure>\n<p>He de confesar que, durante mis a\u00f1os de alumna de grado musical, la \u00e9poca barroca fue tratada sin la profundidad necesaria para comprenderla a detalle; tanto para m\u00ed como para la mayor\u00eda de mis compa\u00f1eros, la m\u00fasica de este periodo se centraba solamente en Bach, su prol\u00edfica descendencia, y unos cuantos compositores coet\u00e1neos a \u00e9l.<\/p>\n<p>As\u00ed que por un largo rato viv\u00ed en la penumbra en relaci\u00f3n al vasto arte creado durante este tiempo. Y que esta confesi\u00f3n quede como un secreto entre nos, querida audiencia, porque admitir que se tiene poco -o nulo- conocimiento de un tema en espec\u00edfico, no es a bien una caracter\u00edstica presumible para una music\u00f3loga; podemos presumir muchas cosas, pero jam\u00e1s que ignoramos algo.<\/p>\n<p>Pero ese es tema para otra ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Afortunadamente, ese agujero negro en mi formaci\u00f3n acad\u00e9mica se vio llenado gracias a mis propias investigaciones y varios cursos y diplomados que he tomado en los \u00faltimos a\u00f1os; uno de \u00e9stos, enfocado a la \u00f3pera con un especialista del tema y en el cual la m\u00fasica barroca s\u00ed que ser\u00eda abordada a fondo. Como parte del programa, aparec\u00eda un t\u00edtulo de un compositor que me sonaba familiar pero que desconoc\u00eda: <em>Orfeo ed Euridice<\/em> de Christoph Willibald <em>von<\/em> Gluck (1714\u20131787), (por favor, no olvide enfatizar el <em>von<\/em>, porque don Gluck alardeaba orgulloso por todos lados esta distinci\u00f3n caballeresca desde que la recibi\u00f3 en 1756).<\/p>\n<p>Independientemente de mi fascinaci\u00f3n <em>quasi <\/em>obsesiva con la tragedia mitol\u00f3gica de Orfeo y la manera tan deliciosamente perversa que tienen los dioses de jugar con las debilidades humanas en la historia, la \u00fanica \u00f3pera con este nombre que yo conoc\u00eda era la de pap\u00e1 Monteverdi, as\u00ed que par\u00e9 las orejas lo m\u00e1s alto posible para no perderme de nada en la sesi\u00f3n dedicada a mi cuate don Gluck.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>De esta \u00f3pera en tres actos existen dos versiones: la italiana, <em>Orfeo ed Euridice<\/em>, estrenada en el Burgtheater de Viena en 1762, y la francesa, <em>Orph\u00e9e et Eurydice<\/em>, estrenada en la \u00d3pera de Par\u00eds en 1774. Existe una enorme diferencia entre ambas dado que, entre la primera y la segunda, don Gluck lanz\u00f3 al mundo una reforma oper\u00edstica en formato de pr\u00f3logo de su <em>Alceste<\/em> de 1769 en el que criticaba y exig\u00eda control a los compositores y los cantantes porque estaban echando a perder la bonita tradici\u00f3n l\u00edrica. Y en este punto, queridas y queridos, me permito hacer un comercial: si quieren saber m\u00e1s de la m\u00fasica de don Gluck as\u00ed como de su reforma oper\u00edstica, les recomiendo que ya que est\u00e1n en este portal leyendo mi rese\u00f1a, aprovechen para ir a la secci\u00f3n del programa <em>Comp\u00e1s Libre<\/em> y busquen <em>La Obertura<\/em> y <em>Los Bailes de don Juan <\/em>para que les echen una oreja<em>.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Regresando al tema, la historia de la \u00f3pera se mantiene pr\u00e1cticamente igual en ambas versiones: Orfeo, hombre guapo que ha conquistado al mundo con su lira, se casa con su amada Eur\u00eddice, pero el gusto le dura muy poco porque ella muere por la picadura de una serpiente. Orfeo, incapaz de permanecer en este asqueroso mundo sin su amada, viaja al inframundo y con la ayuda del Amor, convence a los dioses de poder regresar a la vida junto a Euridice. Su deseo es concedido con la \u00fanica condici\u00f3n de no mirarla en el camino de regreso; obviamente, Orfeo falla esta \u00fanica prueba a la que es sometido porque Eur\u00eddice sufre al darse cuenta que \u00e9l no la mira, y cuando voltea hacia ella, \u00e9sta se desvanece por completo. Ni modo, Eur\u00eddice, no te tocaba.<\/p>\n<p>Al final, Amor ayuda a Orfeo a recuperar a Eur\u00eddice y todos son felices comiendo perdices.<\/p>\n<p>Fin.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, yo ya llevo palomeadas dos cuestiones: uno, ya domino bastante bien la m\u00fasica del barroco m\u00e1s all\u00e1 del se\u00f1or de las Fugas, y dos, ya conozco bastante las \u00f3peras de Gluck. Y hasta hace unas semanas, lo \u00fanico que me faltaba era lo m\u00e1s imprescindible: escuchar al Orfeo en vivo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed entra un problema causado por el fr\u00e1gil panorama musical en M\u00e9xico en el que el canon oper\u00edstico a\u00fan se encuentra maltratado por el uso excesivo y reiterado de los mismos t\u00edtulos de siempre, que ni vale la pena seguir mencionando, -y ni se diga del enorme repertorio de la \u00f3pera mexicana, muerta del asco por tantos a\u00f1os de olvido y que apenas comienza a ser rescatada-. En todos mis a\u00f1os viviendo en M\u00e9xico, el Orfeo probablemente se ha de haber presentado un par de ocasiones y hasta ah\u00ed.<\/p>\n<p>Ahora que estoy viviendo en Barcelona, mi music\u00f3loga metiche interior brinc\u00f3 de gusto al enterarse que este t\u00edtulo se presentar\u00eda el pasado junio en el Gran Teatre del Liceu con la Freiburger Barockorchester bajo el palito de director del mism\u00edsimo Rene Jacobs. No me la pod\u00eda creer, y para m\u00ed, era imperativo asistir.<\/p>\n<p>Aunque la funci\u00f3n fue en su versi\u00f3n concierto, d\u00e9jenme les digo que cada minuto de mi vida invertido en ese tiempo y espacio vali\u00f3 totalmente la pena, y ahora mismo les contar\u00e9 porqu\u00e9.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Para empezar, el sonido de la orquesta fue impecable, completamente fiel a todas y cada una de las notas dispuestas en la partitura. La direcci\u00f3n de Jacobs fue inmejorable; sentado en su silla se mantuvo sencillo, directo, ecu\u00e1nime, sin exageraciones ni faramallas. Mi compita Ren\u00e9 iba a lo que iba y supo exprimir a todos y cada uno de los instrumentos para lograr momentos incre\u00edbles llenos de melod\u00edas, texturas, colores y sabores.<\/p>\n<p>Como Orfeo, se estren\u00f3 en este lugar Helena Rasker y les anticipo que su presencia fue fascinante, as\u00ed como su coloratura, su intensidad y hasta su bello traje blanco que combin\u00f3 perfectamente con su cabellera clara. Eur\u00eddice se manifest\u00f3 con la voz de Polina Pastirchak y Giulia Semenzato nos regal\u00f3 a un Amor gr\u00e1cil, expresivo y juguet\u00f3n. El Rias Kammerchor pigment\u00f3 divinamente el panorama mel\u00f3dico en cada una de sus intervenciones corales y la conjunci\u00f3n de \u00e9stos, m\u00e1s la suma de todos los dem\u00e1s componentes, nos regalaron una tarde verdaderamente m\u00e1gica y musical.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En el primer acto, cuando Orfeo baja al inframundo, unas Furias lo abaten agresivas, -claro, son Furias, est\u00e1n molestas-. En este punto de la obra, la m\u00fasica es impactante, soberbia, los violines interpretan unos tr\u00e9mulos en\u00e9rgicos que transmiten perfectamente el aire violento causado por las Furias y cr\u00e9anme que la ejecuci\u00f3n de todo el ensamble para escenificar este momento fue magn\u00edfica. Todos parejos, todos intensos, todos llenando todo el recinto de furia musical. Unos minutos despu\u00e9s, la orquesta par\u00f3 por completo y Mara Galassi se qued\u00f3 unos instantes tocando unos <em>arpeggios<\/em> al arpa. Al momento de tocar las \u00faltimas notas, qui\u00e9n sabe c\u00f3mo le hizo para que las cuerdas se mantuvieran tocando unos arm\u00f3nicos al aire sin que existiese contacto entre sus manos y el instrumento. Usted no est\u00e1 para saberlo pero yo s\u00ed estoy para contarle que todos, absolutamente todos, nos quedamos escuchando pasmados y boquiabiertos. Esos arm\u00f3nicos han sido uno de los sonidos m\u00e1s bellos que he escuchado en todas mis vidas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>A estas alturas de la obra, nos sacaron para que nos diera el aire mientras todos se preparaban para la segunda parte del evento. Estoy consciente que la \u00f3pera tiene tres actos, pero dado que estaba present\u00e1ndose en su versi\u00f3n concierto, s\u00f3lo se dividi\u00f3 en dos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una vez que regresamos, la m\u00fasica de Gluck y el libreto de Ranieri de\u2019 Calzabigi, nos narraron muy bonito cuando Orfeo va por Eur\u00eddice y trata de regresar con ella al mundo de los vivos. Las melod\u00edas se mantienen finas, sutiles, directas y cada uno de los elementos musicales embonaron perfectamente con la evoluci\u00f3n del drama. El coro particip\u00f3 activamente en el desarrollo de la historia, as\u00ed como en la narrativa, y el desenvolvimiento vocal de Helena, as\u00ed como el de Polina en todos los duetos fueron fant\u00e1sticos, emotivos y conmovedores.<\/p>\n<p>Hasta este momento, Helena me hab\u00eda cautivado por su timbre y el manejo del personaje que hab\u00eda logrado sostener, pero debo admitir que su versi\u00f3n de \u201c<em>Che far\u00f2 senza Euridice<\/em>\u201d, el aria que Orfeo canta cuando vuelve a perder a Euridice, me dej\u00f3, y nos dej\u00f3 a todos, bastante conmovidos. Se\u00f1oras y se\u00f1ores, yo ya andaba buscando quien me prestara un pa\u00f1uelo para las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una vez que en la historia Amor ayuda a Orfeo a recuperar a Euridice, la orquesta cre\u00f3 un final sinf\u00f3nico bastante grueso y envolvente. En el drama, Orfeo agradece y le canta a la Piedad mientras el coro lo acompa\u00f1a y Amor se incorpora a la melod\u00eda. Finalmente, el Amor triunfa, todos cantan, todos son felices y todos son bendecidos, incluy\u00e9ndome a m\u00ed, que sal\u00ed del lugar con una enorme sonrisa, extasiada y maravillada por todo el licuado de emociones y sensaciones que tuve la oportunidad de vivir.<\/p>\n<p>As\u00ed que ahora puedo decir que ya tengo las tres palomitas: conozco el barroco, las \u00f3peras de Gluck y ya pude ver a su Orfeo en vivo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Antes de llegar al punto final de este escrito, quiero agradecer el apoyo de Joana Llad\u00f3 y el Gran Teatre del Liceu por las facilidades que me fueron otorgadas para la realizaci\u00f3n de esta rese\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<h4>Para saber m\u00e1s&#8230;<\/h4>\n<figure>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1341\" src=\"https:\/\/www.imer.mx\/opus\/wp-content\/uploads\/sites\/13\/10aa70fe-7638-4472-9e8e-f4ccf9c16acc.jpg\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><figcaption>Foto: Isabel Rodr\u00edguez<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que estoy viviendo en Barcelona, mi music\u00f3loga metiche interior brinc\u00f3 de gusto al enterarse que este t\u00edtulo se presentar\u00eda el pasado junio en el Gran Teatre del Liceu con la Freiburger Barockorchester bajo el palito de director del mism\u00edsimo Rene Jacobs. 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