El pianista estadounidense Leon Fleisher, uno de los más destacados intérpretes de su país, falleció en la ciudad de Baltimore, ayer domingo 2 de agosto, víctima de un cáncer. Tenía 92 años.

3 de agosto de 2020

Nacido en San Francisco, Fleisher, quien estuvo impartiendo clases magistrales hasta la semana pasada y cuya publicidad también podía verse en redes sociales, comenzó su carrera a los 8 años de edad, estudiando desde los 9 con el legendario Artur Schnabel. Debutó en el Carnegie Hall de Nueva Yor a los 16, junto a la New York Philharmonic. El mítico Pierre Monteux no dudó en calificarle como “el hallazgo pianístico del siglo”.

Sin embargo, con una carrera meteórica, a los 36 años tuvo que abandonarla al sufrir una distonía focal que le provocó la paralización y deformación de su mano derecha, en los dedos cuarto y quinto. Él mismo declaró en sus memorias que incluso pensó en el suicidio, pero Fleisher se reinventó como pianista de mano izquierda, en la estela del Paul Wittgenstein y con el Concierto para la mano izquierda de Ravel como estandarte. Además, focalizó su día a día en la enseñanza y probó suerte en la dirección de orquesta. Entre sus alumnos más destacados se encuentra Lang Lang.

A finales de los años noventa y tras una serie de operaciones y rehabilitación, Fleisher pudo volver a tocar el piano con las dos manos. Entre su legado discográfico deja grandes grabaciones como los cinco conciertos para piano de Beethoven, con batutas como las de Eugene Ormandy y George Szell. Con este último registró una versión referencial del Concierto para piano nº1 de Brahms. Además, llevó a los estudios sus versiones de músicas de Schubert, Listz, Mozart, Weber, o Hindemith.

Artículo original tomado de www.plateamagazine.com