Día de Muertos 2017

Calavera para Lita Hernández
Por: Antonio Modesto Inclán Chávez

Por dedicar canciones
día y noche
por la radio
710, del IMER.
La huesuda llegó
y a Lita Hernández se llevó.
Y todavía la locutora preguntaba
¿y a mí por qué?

Hasta que amanezca
Por: Bernabé Fragoso

Como a Matusalén y Chabelo
como a Tintán y a Marcelo
estamos escuchando
a Cornelio y a Gerardo.

Te complacen con una melodía
de las que ponen cada día
si les pides una poco escuchada
te mandan a la fregada.

-pongan belleza de cantina
-dijo la alegre Catrina
rifados como el santo
o me los llevo al camposanto.

El Jale
Por: Bernabé Fragoso

Estaba ocupado
tomando champurrado
-ven yernito
le dijeron al güerito.

Detrás de la cortina
lo llamaba la Catrina
claro que no vecina
con usted ni a la esquina.

Calaverita
Por: Iram Quiroz

En el panteón del “am”
por más señas siete diez,
la calavera gustosa,
meneaba su cabecita,
la caderita y los pies.

Pues bailaba muy alegre
con música del IMER.
De la mañana a la noche
sonaba su radiecito
y sonaba muy chistoso
al bailar, su esqueletito.

Pero no tenía pareja,
ni quien siguiera el compás,
y por eso a Lita Hernández,
ella se quiso llevar.

El día dos de noviembre
se desveló la Catrina,
por encontrarse con Lita
que saldría de la cabina
se la llevó en su carroza,
se la llevó bien gustosa
pues Lita es la más hermosa.

Locutora excepcional
del cuadrante popular,
por eso su calavera
le venimos a cantar.

Calaverita
Por: José Roberto Sánchez Alvarado

Estaba Lita escuchando a José Alfredo
cuando la muerte aparece sonriendo
implantándole un poco de miedo
pensando que era Jorge Ortiz de Pinedo

Ahora sí Lita te ha llegado la hora
ni porque llames a la doctora
de las muertes yo soy la autora
así que me llevaré esos encantos que a todos enamoran.

Lita le suplicó que no lo hiciera
que mejor el otro año volviera
que era muy bonita y que la comprendiera
que mejor se fuera y se durmiera.

Lita echó a correr y la muerte tras de ella
sabía que Lita era muy bella
así que de tequila le invitó una botella
ya borrachas las dos a un perro casi atropellan.

Ahora en el panteón a Lita se le mira
ella aún piensa que es mentira
con Pedro Infante todo el tiempo suspira
en el panteón eternamente vivirá.

Calaverita
Por: Filiberto Martínez Quiroz

Estaban todos en el 710 de AM haciendo radio decían
locutores, operadores, programador y productora
de música mexicana acaloradamente discutían
mariachi, banda, norteña, regional y grupera
de lo que se toca en Radio 710 qué es lo que el público más pedía…

En esas estaban cuando una esbelta figura tomó el micrófono:
No importa si les gustan las rancheras, las norteñas, las de banda o la marimba
A todos ustedes melómanos me los voy a llevar uno por uno
tengan por seguro que nadie se escapa de la tumba

Asustados todos corrieron pero nadie pudo eludir el sepulcro:
Locutores y operadores en las cabinas de radio tiesos quedaron
El programador siempre muy peinado al más allá se fue muy pulcro
Pero la productora antes de partir le pidió a la flaca una muerte festiva
A lo que Doña Blanca respondió:
¡Escucha Radio 710 para que veas que soy comprensiva!

Calaverita para México de mil colores
Por: Emsol Gaardel

Luzma y Chocolate, parloteaban sin parar
transmitiendo el programa de mil colores que nos recuerda nuestra mexicanidad.
Más de pronto llegó la flaca y les dijo muy contenta
ya me los voy a llevar, para que hagan su programa conmigo en el más allá.

Calaverita
Por: Manuel Hernández Ortiz

La huesuda está muy mal,
se le bajó la presión,
y busca un chocolatito,
para arreglar su situación.

La parca lo anda buscando,
y lo sigue por doquier,
a veces se viste de hombre
y muchas más de mujer.

Yo quiero ese Chocolate,
aunque me cueste un tostón,
me gusta por ese tono
por ese timbre de voz,
para llevármelo conmigo
y convertirlo en tenor.

Calaverita 710
Por: Jorge Luis Martínez Páramo

Luz María se encontraba en la estación con gran emoción
Transmitiendo el programa que tanto añoro.

Lo que Luzma no sabía
era que la muerte con mucha angustia
la observaba con tanta pasión.

Al salir de la emisora
Luz María con gran exaltación gritó:
¡Ah caray el celular se trabó!

Pero más su asombro fue
que sin armar tantos bretes
la huesuda sin  hacer ruido
un pan de muerto le había traído.

Luz María salió corriendo
pues no esperaba que la muerte viniera
tan pronto por ella.

Dejando a la pobre huesuda llorando,
pues su autógrafo no se lo habría dado.

Calaverita
Por: Manuel Hernández Ortiz

Ramón Alberto corría y corría,
un día por la mañana
cuando encontró en su camino
a una bella señorita.

No cesaba de admirarla,
pues era una esculturita,
pero casi se desmaya,
cuando le vio su carita.

Ven para acá Ramoncito
le dijo la huesudita
hoy he venido por ti
pues te quiero en mi casita.

Calaverita
Por: Manuel Hernández Ortiz

Es la setecientos diez,
es la estación más preferida
de toditita la gente,
y también de la catrina.

Siempre la anda merodeando,
pues de ella nunca se olvida,
y ahora que anda celebrando,
entrémosle a la movida.

Pongan música ranchera,
y que traigan más bebida,
y así cuando todos se caigan,
yo me llevo a la estación,
y acaba mi triste vida.

Calaverita a la 710
Por: Vivi García

La muerte a la 710 llegó,
y sentada se quedó,
pensaba y pensaba de aquí, no me voy yo,
Hasta que amanezca,
a lo lejos una música escuchó,
era Paso del norte, y bailó y bailó,
el sol la sorprendió, y su viaje comenzó,
buscaba Los zarpazos de Los Tigres del Norte,
pero no los encontró,
la calaca indignada a lo lejos miró
a Vicente y sus amigos, y a ellos se acercó,
jugaban a los naipes, y a la partida se integró,
cartas pidió, y Vicente respondió,
La que tú elijas te doy yo,
con su mano huesuda las barajas señaló,
Poker de ases y un rey sacó,
al verlas, su alma mexicana se alegró,
pues la partida ganó,
muy contenta Las favoritas de Radio 710 escuchó,
y a sus amigas catrinas a disfrutar invitó,
felices todas acudieron,
vestidas como Reinas de la música mexicana,
las parcas como Estrellas de la 710 brillaron
y a todo México de mil colores pintaron,
muy contentas las huesudas al panteón ya regresaron
y los locutores muy tristes se quedaron
unos y otros ya comentan ¿Te acuerdas de los esqueletos?
qué bien se la pasaron
en la 710 todos disfrutaron.

Calavera 710
Por: Gustavo Vite Ramírez

Una mano flaca y alocada sin ton ni son botoneaba,
era la Catrina que en el más allá la radio escuchaba.
Algo maléfico planeaba.

“Tuning” la 710 a.m. sintonizaba.
La voz de Lita Hernández saludaba
y “Hasta que amanezca” anunciaba,
mientras ella reflexionaba:
“para que muera la radio, tendría que perder su alma”

“Estos se jactan ser de México el alma musical
y ¡lo hacen de una manera tal!
abusan de presunción,
por ser así yo les daré la muerte sin compasión.
El IMER se quedara sin una estación
y sus radioescuchas sin música y tradición”.

El medio radiofónico estará de luto,
para locutores, operadores y productores será algo abrupto.
La muerte les llegará repentina,
así planea ya su visita la catrina.

Con la llegada de Internet la radio acabar intentó,
pero desafortunadamente falló,
pues al contrario el medio se fortaleció;
la calaca encanijada inquirió.
La linda voz al auditorio invitaba:
“escucha la señal de Radio 710 en internet” insistentemente reiteraba.

En Facebook una vez más se posteaba
la imagen que convocaba al radioescucha participar,
una calavera redactar y a la emisora dedicar.

Con la gente emocionada, likes y compartir era lo que se esperaba.
Ya para entonces, “Paso del norte” había terminado,
al igual que la hora de Tigres y Vicente, mismas que a su oído habían cautivado
a tal grado que sus planes ya había cambiado.

Será mejor concluir con otra estación,
cuando de fondo oía una melodía con atención;
entre dientes exclamó ¡la radio es una gran invención!
tomó el teléfono y cuando su llamada al aire sonó
alegre y contenta mencionó:
“larga vida para su radiodifusión y en lugar de acta de defunción
complázcame con una canción”.

Calaverita
Por: Ana María Huerta Méndez

Muy contenta está la Catrina,
marcando a la cabina,
para pedir una melodía,
como hace todos los días.

La señorita Lita,
siempre tan bonita,
contesta con gran alegría,
y aunque su voz morena,
suena tan serena,
al escuchar la tenebrosa voz de la Catrina,
empieza a temblar como gelatina.

Una vez hecha la petición,
prometen, Pedro, pondrá la canción,
con dedicatoria para todos en el panteón.

Una felicitación a Roberto,
programador y alma de la estación,
que con cada canción,
nos alegra el corazón,
y nos pone a cantar y bailar contentos,
¡a todos!, vivos y muertos.

La Catrina, felicita a Jesús, Gerente del IMER,
y a todo su personal al también,
que muere por complacer,
a todos sus radioescuchas de Radio 710,
antes de que la Tilica, les jale los pies.

Señorita Lita Hernández
Por: Bernabé Fragoso

Señorita Lita
muy profesional,
a su cita
llego’ puntual.

Tienes una entrevista
es una chica de la revista,
cuando entró a la cabina
vio que estaba la Catrina.

Ya me tengo que marchar
y te tengo que llevar
Lita alcanzó a reaccionar
y le dijo llévate a Omar.

Calavera del “Chocolate”
Por: Jorge Alberto Borja Romero

Cerca del hospital de Xoco
la “huesuda” apareció
¡dicen vino por “el Choco”,
ello en radio lo anunció!

en IMER hoy ya es noticia
¡”el Choco” de aquí se fue!
hoy se ha dado la primicia,
nadie se explica el por qué.

Fue alegre y dicharachero,
chistoso y “chinguenguenchón”,
¡más en noviembre, el primero,
fue llevado hacia el panteón!

fue en vida gran locutor
“nunca” pisó una cantina.
¡hoy dicen que por amor,
se lo llevó “la catrina”!

Cuentan que ella enamorada
a “el Choco” el ojo le echó.
¡y prontoy muy de volada,
a su confin lo llevó!

¡vaya que lo quiso tanto!
fue su fiel admiradora,
¡y “el Choco” en el camposanto
escucha a la Arolladora!

“El Choco” estiró la pata,
y anda él estrenando amores,
¡y escucha en una “gabacha”,
México de mil colores!

Calavera de nuestros fieles difuntos
Por: Jorge Alberto Borja Romero

Anoche viví un ensueño
y me vi con todos juntos,
¡vaya que emotivo sueño,
soñé a mis fieles difuntos!.

recordé como otras veces
su presencia y compañía,
¡creánme que ello me enternece,
sufro por su lejanía!

más sé que donde ellos moran,
paz y calma se respira,
¡sé que como yo aún les lloran,
más su recuerdo no expira!

hoy y siempre están presentes
tanto en el ayer y ahora,
¡nunca olvidarlos tu intentes,
mucho o poco, a ellos añoras!

con amor y con respeto
por su paz eterna imploro,
¡y en silencio me someto,
pues emocionado lloro!.

en mi vida y en la tuya
quedó un recuerdo imborrable
¡no hay tiempo que lo destruya,
será siempre memorable!

quizá hoy en el camposanto
al pie de su tumba aún llores,
¡sé que aún les extrañas tanto,
anda, llévales hoy flores!

¡dáles hoy la bienvenida!
tienes tú hoy esa encomienda
¡hoy llegan de “la otra vida”,
prepárales una ofrenda!

da pie hoy a tus emociones
y aguarda hoy su visita,
¡yo sé que en sus corazones,
estarás siempre en su lista!

Dios los tenga hoy en la gloria,
recuérdales con amor,
¡honra siempre su memoria,
sabe que “allá” están mejor!

2 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Comentarios de la entrada